-La conducción de Francisco “Paco” Melo y Alejandra García Morlán enfrenta crecientes inconformidades por el control del partido, las prerrogativas y las candidaturas. Omar Vidal, antiguo operador de MC y ahora vinculado al Verde, es señalado como el presunto articulador de las renuncias municipales.
Movimiento Ciudadano (MC) enfrenta una nueva crisis interna en Oaxaca. Los reportes sobre renuncias de dirigentes municipales, las inconformidades con Francisco “Paco” Melo Velásquez y los cuestionamientos al papel de la diputada local Dulce Alejandra García Morlán han puesto de manifiesto una serie de diferencias políticas acumuladas durante los últimos meses.
Las disputas giran alrededor de la conducción estatal, el manejo de las prerrogativas y las aspiraciones atribuidas a García Morlán para obtener la candidatura a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez en las elecciones de 2027.
Pero el conflicto incorpora ahora un elemento adicional: la presunta intervención de Omar Vidal Sánchez Aquino, antiguo integrante de Movimiento Ciudadano y actualmente vinculado al Partido Verde Ecologista de México (PVEM), en la articulación de las renuncias de dirigentes municipales.
De confirmarse esta operación, las diferencias internas estarían acompañadas de un proceso de reorganización de antiguos cuadros del partido naranja desde otra fuerza política.
Omar Vidal, el factor Verde en la crisis naranja
La figura de Omar Vidal adquiere relevancia por su conocimiento de la estructura interna de Movimiento Ciudadano, sus liderazgos territoriales y los mecanismos de organización partidista.
Vidal ocupó responsabilidades dentro de MC y participó en el proceso electoral de 2024. También es identificado como un operador político cercano al presidente municipal de Ocotlán de Morelos, Darío Antonio Meraz Concha, quien llegó al gobierno municipal bajo las siglas del partido naranja.
Después de su distanciamiento de Movimiento Ciudadano, Vidal habría encontrado un nuevo espacio político en el Partido Verde, donde es señalado como presunto articulador de las renuncias municipales que ahora afectan a su antigua organización.
Su conocimiento de los actores municipales y de las relaciones internas del partido constituye un antecedente relevante para entender estos señalamientos.
Sin embargo, no se ha acreditado públicamente el alcance de su intervención ni que las renuncias respondan a una operación coordinada desde el PVEM.
La situación coincide con los movimientos de reorganización partidista que comienzan a producirse en Oaxaca de cara a las elecciones de 2027.
La salida de Alberto Sosa y las diferencias con la dirigencia
La crisis tiene antecedentes anteriores a las recientes renuncias.
Uno de ellos fue el relevo de Alberto Sosa Hernández, quien durante varios años participó en la conducción estatal y en la organización territorial de Movimiento Ciudadano.
Su salida de la coordinación y la posterior llegada de Francisco Melo habrían generado inconformidad entre sectores que cuestionan la forma en que se distribuyen las responsabilidades y se adoptan las decisiones partidistas.
Melo asumió la coordinación estatal en junio de 2026 y actualmente figura ante el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) como coordinador de la Comisión Operativa Provisional, órgano del que también forma parte García Morlán.
Las diferencias relacionadas con la diputada tampoco son recientes. En mayo de 2025 se registraron protestas de militantes que señalaron tanto a García Morlán como a Alberto Sosa por presuntas prácticas de exclusión política y violencia política, acusaciones que no deben confundirse con responsabilidades legalmente acreditadas.
Estos antecedentes muestran que las inconformidades han estado presentes durante distintas etapas de la conducción estatal y no se limitan al actual relevo de dirigentes.
Estructuras de Nueva Alianza, relegadas de las decisiones
Otro foco de tensión se encuentra entre liderazgos y estructuras provenientes de Nueva Alianza Oaxaca (PANAO), particularmente los vinculados con Irving Villalpando Ordaz, Francisco Javier Ávila Pérez y Serafina Esteban Regules.
De acuerdo con los señalamientos sobre la vida interna de Movimiento Ciudadano, estos cuadros habrían quedado relegados de las principales decisiones, pese a su participación en la organización territorial y en los procesos electorales.
Ávila, por ejemplo, fue candidato a diputado local por el distrito 12, con cabecera en Santa Lucía del Camino, donde obtuvo 11 mil 149 votos en 2024. Posteriormente impugnó la asignación de una diputación de representación proporcional a García Morlán, controversia que llegó hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sin modificar la asignación.
Por su parte, Serafina Esteban Regules también participó en controversias relacionadas con las diputaciones plurinominales, mientras que Irving Villalpando figura como representante suplente de MC ante el Consejo General del IEEPCO.
Estos antecedentes reflejan diferencias relacionadas con la representación y distribución de posiciones, aunque no acreditan por sí solos los señalamientos actuales sobre marginación de estructuras.
La candidatura municipal y el control de las prerrogativas
Uno de los principales puntos de controversia son las aspiraciones atribuidas a Alejandra García Morlán para competir por la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez en 2027.
Las inconformidades apuntan a un presunto intento de concentrar las decisiones de la organización para favorecer esa eventual candidatura, lo que ha abierto cuestionamientos sobre las condiciones de competencia interna.
Otro asunto es el manejo de las prerrogativas, recursos públicos destinados al funcionamiento ordinario y las actividades electorales de los partidos políticos.
Los señalamientos plantean dudas sobre quién determina las prioridades presupuestarias, cómo se distribuyen los recursos entre las estructuras territoriales y qué participación tienen los distintos grupos en las decisiones financieras.
Hasta ahora, sin embargo, no existen elementos públicos suficientes para acreditar una designación anticipada de García Morlán ni irregularidades en el manejo de los recursos partidistas.
Ambas cuestiones requieren documentación y una respuesta de los integrantes de la dirigencia estatal.
Renuncias municipales y una crisis con varios frentes
Las renuncias municipales reportadas representan un nuevo episodio dentro de una sucesión de diferencias que incluyen el relevo de Alberto Sosa, la salida de Omar Vidal, las controversias por posiciones legislativas y la marginación de estructuras provenientes de Nueva Alianza.
Aunque todavía está pendiente identificar públicamente a todos los dirigentes que habrían presentado su renuncia y conocer sus motivos específicos, los señalamientos apuntan a cuestionamientos sobre los mecanismos de conducción política dentro de Movimiento Ciudadano.
El expriista Héctor Pablo Ramírez Puga encabeza también a un pequeño sector del partido naranja que estaría yendo hacia el Partido Verde.
La presunta intervención de Vidal desde el Partido Verde añade otra dimensión al conflicto, al plantear la posibilidad de que antiguos integrantes de MC estén participando en la reorganización de liderazgos municipales fuera del partido.
Con las elecciones de 2027 cada vez más cerca, Movimiento Ciudadano Oaxaca enfrenta cuestionamientos sobre su cohesión interna, la distribución del poder y los mecanismos con los que definirá sus candidaturas.
La controversia deja abiertas preguntas sobre la conducción de Paco Melo, las aspiraciones de Alejandra García Morlán y la participación de las distintas estructuras territoriales en el futuro del partido naranja.
Lo que comenzó como una serie de diferencias por posiciones y decisiones partidistas se ha convertido en un conflicto que exige explicaciones de la dirigencia y mayor claridad sobre el alcance de las renuncias municipales.
