Comunidades mixes acusan a Cabien de dejar carreteras intransitables
En varias comunidades de la región Mixe crece el reclamo contra la administración de Cabien por el mal estado de las vías de comunicación, que, dicen habitantes y autoridades locales, ha impedido la salida oportuna de enfermos y, en algunos casos, ha costado vidas. Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, vecinos señalan que tramos enteros están hechos trizas y sin mantenimiento desde hace meses.
La falta de un camino transitable transforma una emergencia médica en una condena. Habitantes consultados por este medio relatan que ambulancias no han podido llegar a tiempo o que pacientes tuvieron que ser cargados a hombros por senderos improvisados. “La carretera está como una coladera, no pasa nada; si se enferma uno, ya valió”, dice una vecina de la zona, quien pidió reservar su nombre por seguridad.
Los testimonios apuntan a fallas en la planeación y en la ejecución de obras. Las lluvias de la temporada agravaron el deterioro, pero comunidades y expertos locales cuestionan que los trabajos no cumplieran con especificaciones básicas de drenaje y compactación, y que la supervisión haya sido insuficiente. Esas observaciones coinciden con las denuncias publicadas por El Imparcial de Oaxaca.
Desde una mirada práctica, el problema no es solo una carretera rota: es la pérdida de acceso a escuelas, mercados y servicios de salud. Para familias de la región, una vía destrozada significa más costos, menos oportunidades y una sensación permanente de abandono. “Es como si estuviéramos del otro lado del mundo”, resume un joven comunitario.
Frente a estas denuncias, líderes comunitarios exigen a las autoridades municipales y estatales una auditoría de las obras, reparación urgente de los tramos más críticos y la habilitación de corredores de emergencia que permitan el traslado de pacientes. También piden transparencia sobre los recursos asignados y participación ciudadana en la supervisión de los trabajos.
La respuesta oficial de la administración de Cabien no ha sido abundante en detalles públicos; en algunos casos se informa de programaciones de bacheo y proyectos de rehabilitación, pero habitantes aseguran que las acciones no llegan al ritmo ni con la calidad requerida. Organizaciones sociales y colectivos locales insisten en que se deben priorizar soluciones que duren y que tomen en cuenta la geografía y las necesidades de la población mixe.
Reparar carreteras no es solo pavimentar: es restituir derechos. Para que la vida cotidiana mejore se requieren mecanismos claros de supervisión, recursos suficientes y una política pública que ponga a las comunidades en el centro. Mientras tanto, la urgencia es inmediata: habilitar rutas seguras para la atención médica y evitar que más familias paguen con su salud la negligencia de las vías.
Reporta este texto: El Imparcial de Oaxaca.
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