Seis años después: cuevas libre mientras gertz y godoy asumen mandos clave
Seis años después, la impunidad y la desigualdad en el acceso a la justicia
Ciudad de México.— Hace seis años comenzó lo que muchos recuerdan como el caso Cuevas. Hoy, mientras Gertz y Godoy ocupan mandos clave en instituciones del Estado, la voz de quien vivió la prisión siendo inocente vuelve a poner en el centro una pregunta incómoda: ¿la justicia es igual para todas y todos?
Alejandra Cuevas ha señalado con firmeza que «en México salir libre siendo inocente constituye un privilegio excepcional que la mayoría de las personas privadas de la libertad no logran alcanzar». Esa frase, en voz de quien recuperó su libertad, no es sólo una queja personal; es un espejo de las fallas estructurales que afectan a miles de familias: procesos lentos, defensa pública insuficiente y obstáculos para revisar sentencias injustas.
Gertz, al frente de la Fiscalía General de la República, y Godoy, en puestos de decisión que inciden en políticas de seguridad y procuración de justicia, tienen en sus manos herramientas para impulsar cambios. Pero las promesas y los nombramientos no son sustituto de resultados: revisar casos antiguos, fortalecer a la defensa pública, invertir en protocolos de investigación y transparentar decisiones son medidas concretas que pueden minimizar la probabilidad de errores judiciales.
La experiencia de Cuevas muestra además una desigualdad profunda: la libertad por error o por presión mediática no es la norma. Para muchas personas encarceladas, la posibilidad de probar inocencia choca con falta de acceso a pruebas, asesoría legal adecuada y trámites burocráticos que pueden durar años.
En este aniversario, organizaciones civiles y especialistas piden que no se convierta en una efeméride de olvido. Es momento de que quienes hoy ocupan mandos clave rindan cuentas con medidas específicas y verificables: auditorías de casos, protocolos para evitar detenciones arbitrarias y reparación integral a las víctimas de sentencias injustas.
La voz de Alejandra Cuevas debe mover algo más que la memoria pública; debe empujar reformas que garanticen que la excepción deje de ser la regla. Para avanzar hace falta voluntad política, participación ciudadana y mecanismos claros de seguimiento. Si no, dentro de otros seis años seguiremos contando las mismas historias.
Fuente: declaración pública de Alejandra Cuevas y documentos institucionales relacionados con la procuración de justicia.
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