Mixes exigen respuestas a Cabien por carreteras que impiden sacar a enfermos
Vecinos de la región Mixe dicen que la falta de movilidad ya cobró vidas; piden reparación urgente y rendición de cuentas
Oaxaca — En varias comunidades mixes, carreteras principales quedaron convertidas en tramos intransitables y los habitantes apuntan a la empresa Cabien como responsable de los trabajos mal ejecutados. Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, vecinos aseguran que la problemática no es solo un inconveniente: la imposibilidad de sacar a enfermos a tiempo ha provocado muertes evitables.
«Hace semanas murió mi hermana porque la ambulancia no pudo pasar», cuenta doña María, habitante de una comunidad de la sierra. «Las lluvias terminaron de destrozar lo que Cabien dejó. Nos sentimos abandonados», añade otro vecino que prefiere no dar su nombre por temor a represalias.
Las denuncias apuntan a tramos sin drenaje, baches profundos y cortes en la carpeta asfáltica que obligan a desviarse por caminos de terracería, muchos de difícil acceso para vehículos de emergencia. Para la gente de la zona, las fallas no son fortuitas sino el resultado de negligencia en obras y falta de supervisión durante la ejecución de los contratos.
Desde una perspectiva institucional, lo que piden los mixes es claro: revisión técnica de las obras, sanciones si hubo incumplimiento contractual y un plan de reparación urgente que incluya la habilitación de rutas alternas y unidades médicas capaces de llegar a las comunidades. También exigen transparencia en los contratos y fuentes de financiamiento.
Ante la gravedad de la situación, especialistas en movilidad rural consultados por este diario recomiendan priorizar la reparación de puntos críticos, señalizar pasos de riesgo y coordinar con autoridades de salud mecanismos de traslado extraordinario mientras se ejecutan obras definitivas. Estas medidas deben combinarse con auditorías ciudadanas para garantizar que los recursos se usen correctamente.
La indignación de los vecinos se mezcla con propuestas concretas: brigadas comunitarias para mantenimiento temporal, peticiones formales al gobierno estatal y juntas comunitarias para documentar daños y exigir respuestas. «No queremos teatro político; queremos poder sacar a un enfermo y que llegue vivo al hospital», dice Juan, promotor local de derechos comunitarios.
Este caso pone en evidencia un problema mayor: la brecha entre la ejecución de obras y la vida cotidiana de quienes dependen de ellas. La reparación no solo es técnica, es moral. Cabien, las autoridades estatales y los responsables de supervisión tienen la obligación de dar explicaciones y presentar un plan con plazos claros.
Mientras tanto, las comunidades mixes organizan movilizaciones y solicitudes formales de intervención. El seguimiento ciudadano y la presión pública serán clave para que no quede en otro reclamo más. Como destacó El Imparcial de Oaxaca, la carretera dañada no es solo una infraestructura; es la diferencia entre la vida y la muerte para muchas familias de la región.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
