Homicidios dolosos caen 53% en casi dos años; Guanajuato mantiene la cifra más alta
De septiembre de 2024 al mes pasado disminuyeron los homicidios dolosos 53% a escala nacional, pero la mejora no es pareja y Guanajuato sigue marcando la agenda del problema, según el SESNSP.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), y en cifras presentadas por su titular Marcela Figueroa, el promedio diario de homicidios dolosos pasó de 86.9 a 40.8 en el periodo señalado, una reducción del 53%. Es un descenso notable: como bajar el volumen de una radio que por años sonó al máximo.
Sin embargo, la fotografía no es homogénea. El SESNSP reporta que Guanajuato continúa “al frente” en este ilícito, lo que significa que, pese a la baja nacional, hay estados donde la violencia sigue concentrada. Esa asimetría obliga a no celebrar como si el problema estuviera resuelto.
Expertos y organizaciones civiles advierten que una baja en homicidios puede obedecer a varias causas: cambios reales en la incidencia por operativos y políticas públicas, variaciones en la dinámica delictiva o incluso en la forma en que se registran los hechos. El propio informe del SESNSP aporta los números, pero no explica por sí solo las razones profundas del descenso.
Para la gente en las calles, una reducción sostenida significa menos funerales, menos miedo a salir y una posibilidad real de recuperación económica local. Pero también exige medidas que acompañen la baja: más inversión en prevención social, acompañamiento a víctimas, fortalecimiento de ministerios públicos y justicia que no deje la sensación de impunidad.
El desafío ahora es convertir la caída en homicidios en una tendencia estructural. Eso implica que autoridades federales y estatales rindan cuentas con transparencia sobre qué funcionó, que la sociedad participe en la vigilancia de políticas públicas y que los recursos se orienten a educación, empleo y bienestar en las zonas más golpeadas.
Las cifras que citó Marcela Figueroa y el SESNSP representan una luz de avance, pero también un recordatorio: las cifras pueden bajar sin que las raíces del problema desaparezcan. Mantener la alerta ciudadana y exigir resultados concretos en justicia y prevención sigue siendo la tarea pendiente.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por La Jornada
