Miles inundan el Centro de Oaxaca en la gran comparsa de Día de Muertos
Oaxaca de Juárez, 31 de octubre de 2026. Miles de personas colmaron el Centro Histórico para seguir la Gran Comparsa de Día de Muertos, que reunió expresiones culturales de las ocho regiones del estado.
Las calles alrededor del Zócalo se transformaron en un río de colores, música y estampas tradicionales. Según la Secretaría de Cultura de Oaxaca, la jornada congregó a decenas de agrupaciones locales y visitantes que desfilaron con atavíos, máscaras y altares ambulantes; rostros pintados de calavera se mezclaron con danzas zapotecas, mixes y chinantecas.
«Venimos desde la región Mixteca, es nuestra manera de recordar a los que se fueron y de mostrar que la tradición sigue viva», dijo Elena García, integrante de una comparsa comunitaria. La escena no solo fue festiva: muchas familias aprovecharon la ocasión para conversar sobre reparaciones a espacios públicos y la necesidad de más apoyos a las escuelas de danza y artesanías, comentó la vecina.
La Secretaría de Cultura informó que el desfile recorrió avenidas principales del Centro y que, a diferencia de años anteriores, hubo coordinación con autoridades municipales para atender puntos de mayor concentración. Personal de limpieza y brigadas de protección civil estuvieron desplegados durante la tarde y la noche, según reportes oficiales.
En lo organizativo hubo avances y retos. Visitantes y comerciantes valoraron la afluencia por el impulso a la economía local, pero varios ciudadanos señalaron fallas en el flujo peatonal y la recolección de residuos en las primeras horas después del paso de la comparsa. «Hay que pensar en más contenedores y mejor señalización, porque cuando llegan tantas personas el servicio se tensiona», señaló un comerciante del centro.
La comparsa de este 31 de octubre refuerza a Oaxaca como un referente nacional de las conmemoraciones de Día de Muertos, no solo por el atractivo turístico sino por la capacidad de las comunidades para mantener vivas sus prácticas. Organizaciones civiles y autoridades culturales coincidieron en la necesidad de consolidar fondos para formación artística y programas comunitarios que protejan estas expresiones.
Desde la redacción, en contacto con la Secretaría de Cultura de Oaxaca y testimonios en el lugar, constatamos una celebración intensa que convoca memoria, trabajo y desafío: preservar tradiciones exige también inversión pública sensible y participación ciudadana para que las comparsas sigan siendo fuente de identidad y sustento para muchas familias.
