Universidad en transformación: Salvador Malo pide adaptarla a las ambiciones estudiantiles
El académico asesoró el XI Encuentro Libertad por el Saber, titulado «La educación superior en un mundo cambiante», que arranca este martes 3 de noviembre.
Ciudad de México. Salvador Malo lanzó un llamado claro: la universidad debe reinventarse para responder a las expectativas y proyectos de vida de las y los estudiantes, no al revés. Durante su asesoría al XI Encuentro Libertad por el Saber, Malo planteó que las reformas deben centrarse en la experiencia estudiantil y en la vinculación con un mercado laboral que cambia con rapidez, según informaron los organizadores del encuentro.
Para el académico, la educación superior enfrenta una encrucijada similar a la de una ciudad que crece sin plan: si no modificamos calles, servicios y vivienda, la gente termina perdiendo tiempo y oportunidades. En términos prácticos propuso flexibilizar planes de estudio, reconocer aprendizajes no formales, impulsar la formación híbrida y fortalecer la orientación vocacional, de modo que los títulos se traduzcan en trayectorias profesionales más reales y dignas.
Estos planteamientos dialogan con problemas que muchas familias ya viven: carreras que no garantizan empleo, largos trayectos para llegar a clases, o una desconexión entre lo que se enseña y lo que las empresas piden. «No se trata solo de modernizar tecnología; se trata de hacer que la universidad responda a proyectos de vida», indicó Malo en sus intervenciones, según el material distribuido por los organizadores del Encuentro Libertad por el Saber.
El académico también pidió políticas públicas que acompañen ese proceso: mayor inversión sostenida en universidades públicas, programas de becas ligadas a trayectorias profesionales, y marcos regulatorios que permitan alianzas con el sector productivo sin convertir a las instituciones en simples formadoras de mano de obra. En su diagnóstico incluyó la necesidad de evaluar nuevas métricas de calidad que midan impacto social y empleabilidad, además de producción científica.
En el fondo, la propuesta de Malo coloca a las y los estudiantes en el centro. Propone un diseño educativo que les permita explorar, cambiar de rumbo si descubren nuevas vocaciones, y acceder a apoyos económicos y tutorías que reduzcan la deserción. Para ilustrarlo, recurrió a ejemplos concretos: redes de aprendizaje locales, estancias prácticas integradas en los planes y reconocimiento de trayectorias por competencias.
El XI Encuentro Libertad por el Saber, cuya programación fue difundida por los organizadores, reúne a académicos, autoridades y estudiantes para discutir estos retos. Los organizadores subrayan que el diálogo busca propuestas aplicables en corto y mediano plazo, con especial atención a la equidad y al acceso de poblaciones históricamente marginadas.
La propuesta de Malo abre preguntas clave para la agenda pública: ¿cómo financiar la transformación sin sacrificar la gratuidad de la universidad pública? ¿Qué papel deben jugar los gobiernos estatales y federales? ¿Cómo garantizar calidad en modelos híbridos y móviles? Son debates que, según los organizadores del encuentro, ocuparán las mesas de trabajo en los próximos días.
En un país donde estudiar una carrera universitaria sigue siendo, para muchas familias, una inversión enorme de tiempo y recursos, la apelación a reinventar la universidad busca convertir esa inversión en resultados concretos. Si la universidad quiere seguir siendo un motor de movilidad social, coinciden asistentes al encuentro y, sobre todo, estudiantes, tendrá que cambiar sus mapas y abrir nuevas rutas.
Fuente: organizadores del XI Encuentro Libertad por el Saber.
