Gobierno y comunidades llenan Oaxaca de 29 altares para honrar a los muertos
Oaxaca de Juárez, Oax., 31 de octubre de 2026.
Con la solemnidad de las flores de cempasúchil y el bullicio de las plazas, Oaxaca inauguró hoy una muestra que reúne 29 altares elaborados por pueblos originarios del estado. El gobernador Salomón Jara Cruz y la presidenta honoraria del Sistema DIF Oaxaca, Irma Bolaños Quijano, recorrieron la exposición que, según el Gobierno de Oaxaca, busca visibilizar prácticas comunitarias, saberes ancestrales y expresiones artísticas frente a la ciudadanía.
La exhibición —organizada en coordinación con el Sistema DIF Oaxaca— reúne ofrendas que combinan elementos religiosos, simbólicos y comunitarios: comida tradicional, tejidos, instrumentos, fotografías y objetos personales que cuentan historias de familias y de comunidades. Cada altar refleja una cosmovisión distinta; hay piezas con iconografías zapotecas, mixtecas, mazatecas, triquis y de otras naciones indígenas que conforman el mosaico cultural del estado.
En su recorrido, el gobernador destacó la importancia de reconocer el papel de los pueblos originarios en la construcción de la identidad oaxaqueña y señaló, en un comunicado del Gobierno de Oaxaca, que estas muestras ayudan a «mantener viva la memoria colectiva y a fortalecer el tejido social». Por su parte, Irma Bolaños Quijano, en representación del Sistema DIF Oaxaca, subrayó el valor social de preservar tradiciones que acercan a generaciones y que, además, sirven como motor para el turismo cultural y el sostenimiento de familias artesanas.
Visitantes y participantes coincidieron en que la exposición no es solo una postal: es trabajo comunitario que implica semanas de preparación, compra de insumos y la transmisión de saberes entre jóvenes y mayores. Para muchos artesanos, señalaron fuentes consultadas por este diario, la oportunidad de mostrar su trabajo en un espacio institucional representa un reconocimiento y una posibilidad concreta de ingreso.
Sin embargo, la celebración también plantea retos. Expertos y representantes de comunidades consultadas por este medio advierten que la protección de estas expresiones exige más que eventos puntuales: requiere inversiones sostenidas en educación bilingüe, programas de apoyo a artesanos, infraestructura cultural en municipios rurales y políticas que combatan la apropiación comercial de símbolos sagrados.
La exhibición, abierta al público en Oaxaca de Juárez, funciona como puente entre gobierno y sociedad civil: muestra avances en la visibilización cultural, pero recuerda que la conservación de tradiciones necesita continuidad y diálogo permanente. El Gobierno de Oaxaca y el Sistema DIF Oaxaca han señalado su compromiso, ahora corresponde a las autoridades municipales, organizaciones comunitarias y ciudadanos transformar ese compromiso en acciones con presupuesto y seguimiento.
Al caer la tarde, entre velas y el aroma de mole y pan de muerto, los altares hablaron de pérdidas y celebraciones, de resistencia y creatividad. Esa conversación colectiva es, quizá, el propósito más claro de la muestra: invitar a la gente a mirar, aprender y participar para que las tradiciones no sean solo memoria, sino también futuro compartido.
