DIF Oaxaca acerca Monte Albán a personas con discapacidad mediante recorridos accesibles
Oaxaca de Juárez, Oax., 20 de septiembre de 2026.
El Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia, DIF Oaxaca, realizó esta semana un recorrido por la zona arqueológica de Monte Albán pensado para personas con discapacidad, una iniciativa que combina intérpretes en Lengua de Señas Mexicana (LSM) y guías del sitio capacitados para atención especializada, informó el propio organismo.
La actividad buscó reducir barreras para el acceso a la cultura: además de la intérprete en LSM, el recorrido contó con personal que adaptó explicaciones, pausas y rutas para quienes tienen movilidad limitada o dificultades sensoriales. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), responsable de Monte Albán, colaboró en la logística y la capacitación de guías, según detalló DIF Oaxaca.
Para muchas personas presentes, el impacto fue inmediato. Participantes comentaron que poder comprender la historia y el significado del espacio en su propia lengua, y recibir una atención pensada en sus necesidades, transformó la experiencia turística en algo inclusivo y digno. «Poder escuchar y también seguir las explicaciones en LSM hizo la diferencia», dijo una asistente que participó en el recorrido.
El esfuerzo responde a un marco más amplio de derechos culturales. La Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad y la política pública local ordenan eliminar obstáculos para la participación plena en la vida cultural. Aun así, las autoridades reconocen que falta trabajo: Monte Albán presenta tramos irregulares y escalinatas que no siempre permiten el acceso autónomo, y la oferta de materiales táctiles o audioguías accesibles aún es limitada.
Desde la mirada institucional, DIF Oaxaca señaló que estas acciones son parte de una estrategia piloto que pretende replicarse en otros espacios culturales del estado. INAH añadió que la conservación del sitio obliga a buscar soluciones creativas y no invasivas para la accesibilidad, como rutas alternas, capacitación continua de personal y material didáctico en formatos diversos.
El balance es mixto: el recorrido confirmó que mejorar la atención humana —intérpretes, guías formados y acompañamiento— puede abrir puertas de inmediato, pero también puso sobre la mesa la necesidad de inversiones estructurales y de una política permanente que incluya señalética en braille, audioguias, más intérpretes y programas de difusión dirigidos a comunidades con discapacidad.
Para activistas y familiares, la recomendación es clara: las intervenciones deben diseñarse con la participación directa de las personas con discapacidad. Esa participación, sostienen, garantiza soluciones prácticas y evita paternalismos. En ese sentido, DIF Oaxaca anunció que convocará mesas de diálogo con organizaciones civiles y con usuarios para ajustar los recorridos futuros.
La experiencia en Monte Albán es un paso visible hacia la inclusión cultural en Oaxaca: muestra que pequeñas adaptaciones humanas pueden tener un gran efecto en la vida cotidiana de las personas. Pero también revela que la inclusión real requiere esfuerzo sostenido, coordinación entre instituciones como DIF Oaxaca e INAH, y presupuesto para convertir iniciativas puntuales en derechos efectivos.
Fuente: DIF Oaxaca e INAH.
