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Bienestar revisará uso de prendas guindas tras compromiso con el TEPJF
Ciudad de México. La titular de la Secretaría de Bienestar, Leticia Ramírez, aseguró que la dependencia acatará cualquier resolución que emita el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) sobre el uso de chalecos, camisetas y gorras guindas por parte de los servidores de la nación en el contexto de los comicios del próximo año.
En declaraciones recientes, Ramírez dijo que la Secretaría de Bienestar está atenta al criterio del TEPJF y dispuesta a ajustar prácticas para evitar que la entrega de programas sociales se confunda con actos de promoción partidista. La postura busca responder a la preocupación de observadores y partidos sobre la posible utilización de prendas de color guinda, asociadas simbólicamente a Morena, durante tareas de atención y programas sociales.
El tema no es menor: los servidores de la nación son la cara del Estado en comunidades rurales y urbanas donde se entregan apoyos para el bienestar. Si llevan ropa del mismo color vinculado a una fuerza política, la percepción de parcialidad puede crecer entre beneficiarios y observadores electorales. La Secretaría de Bienestar reconoce este riesgo y, según fuentes internas consultadas por la dependencia, analiza alternativas como uniformes neutros o protocolos de comunicación que separen la operación del programa de cualquier símbolo partidista.
El TEPJF tiene facultades para resolver controversias en materia electoral y emitir criterios sobre lo que constituye propaganda o uso indebido de recursos públicos en periodos en que el sistema democrático debe garantizar equidad. Dependiendo de su resolución, las medidas podrían ir desde recomendaciones sobre el uso de vestimenta hasta sanciones cuando se demuestre utilización directa de programas con fines electorales.
La discusión también alcanza el terreno práctico: servidores que trabajan en territorios con alta necesidad social explican que las prendas facilitan identificación y confianza. Más que quitar un chaleco o una gorra, el reto es garantizar que esa identificación no se convierta en mensaje político. Para ello, expertos en derecho electoral consultados por este medio sugieren claridad en protocolos de imagen institucional y capacitación a personal sobre límites legales en época electoral.
Para las comunidades, la prioridad suele ser recibir apoyos de manera puntual y sin condiciones. Una beneficiaria en el Estado de México, que prefirió no ser identificada, comentó que lo importante es que la gente reciba pensiones o apoyos alimentarios, pero admite que la presencia de prendas del mismo color en medio de campañas despierta suspicacias. Esa sensación, dicen analistas, erosiona la confianza en las instituciones y complica la transparencia del proceso electoral.
La Secretaría de Bienestar —fuente oficial citada en este texto— ha señalado que mantendrá comunicación permanente con el TEPJF y otras autoridades electorales para ajustar procedimientos. Entre las opciones sobre la mesa están la emisión de un manual de imagen para servidores de la nación, la sustitución temporal de prendas por identificaciones menos visibles y campañas informativas que expliquen que los programas sociales son derechos y no instrumentos de partido.
Este periódico vigilará la evolución del asunto: qué determina el TEPJF, cómo responde la Secretaría de Bienestar y qué impacto tienen esos cambios en la operación cotidiana de los programas sociales. En la antesala de una elección, la línea entre identificación institucional y propaganda partidista debe aclararse; de ello depende que el apoyo público llegue a sus destinatarios sin dobles lecturas.
Fuentes consultadas: Secretaría de Bienestar y Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por La Jornada
