Acceso cultural en monte albán: dif oaxaca apuesta por la inclusión
Oaxaca de Juárez, Oax. — El Sistema DIF Oaxaca organizó un recorrido por la zona arqueológica de Monte Albán para personas con discapacidad, acompañado de una intérprete en Lengua de Señas Mexicana y de guías del sitio capacitados para atender necesidades especiales, informó el propio organismo.
La actividad, detallada por DIF Oaxaca, busca que el patrimonio cultural deje de ser una barrera y se convierta en un espacio accesible. En la práctica esto implicó adaptar la comunicación y la atención: la presencia de una intérprete en LSM permitió que visitantes con discapacidad auditiva siguieran las explicaciones, mientras que los guías recibieron herramientas para interactuar con personas con distintas formas de discapacidad.
Monte Albán, administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, es uno de los sitios más visitados de la entidad. La iniciativa del DIF muestra que la inclusión no es solo cuestión de señalética o rampas, sino de capacitación humana y diseño de actividades que reconozcan la diversidad del público. Es, en pocas palabras, abrir puertas más allá de los accesos físicos.
El avance es relevante, pero no exento de retos. Persisten necesidades en infraestructura, interpretación multisensorial, señalización en formatos accesibles y programas permanentes que garanticen continuidad y calidad. Además, para que estas acciones se conviertan en norma hace falta coordinación entre autoridades culturales, organismos de bienestar y la sociedad civil, así como presupuesto etiquetado y evaluación participativa.
Desde la perspectiva ciudadana, este tipo de recorridos sirven como prueba de concepto: demuestran que con voluntad política y ajustes prácticos es posible que más personas disfruten del patrimonio. Como señaló DIF Oaxaca, la apuesta es ampliar estos esquemas; ahora corresponde amplificarlos, escuchar a las comunidades con discapacidad y darles voz en el diseño de futuras actividades.
La experiencia en Monte Albán aporta lecciones concretas: capacitar al personal, incluir intérpretes y desarrollar materiales alternativos son pasos que otras instituciones culturales pueden replicar. Si el patrimonio es memoria colectiva, su cuidado debe incluir a todas las personas; de lo contrario, la historia seguirá teniendo puertas cerradas para muchos.
