Avanza trámite de planta para salvar el río las nutrias en Juchitán
El municipio de Juchitán y la Comisión Nacional del Agua pusieron en marcha una nueva etapa para frenar las descargas que han deteriorado al río Las Nutrias. Según el municipio de Juchitán, las acciones se concentran en atender las aguas residuales que llegan al afluente, mientras que la Comisión Nacional del Agua confirmó que ya realiza gestiones para construir una planta de tratamiento.
La idea es sencilla: interceptar y tratar el agua antes de que llegue al río, para que el cauce recupere vida y las comunidades ribereñas reduzcan riesgos de salud. Es una tarea que suena a solución técnica, pero en la práctica exige permisos, estudios de impacto, convenio de recursos y un plan claro de operación y mantenimiento. Por eso las autoridades hablan de «acelerar trámites» más que de inauguraciones.
Vecinos y organizaciones locales han señalado que el río ha perdido calidad por descargas domésticas e industriales. Para ellos, la posible planta representa un aliento, pero también despierta dudas sobre tiempos, transparencia y quién se hará cargo a largo plazo. El reto no es solo construir, sino garantizar que funcione y que la comunidad participe en su vigilancia.
Las gestiones que menciona la Comisión Nacional del Agua incluyen trámites administrativos y la búsqueda de presupuesto. El municipio indica que se coordina con instancias federales para avanzar en la liberación de recursos y en la contratación de los estudios necesarios. No hay aún una fecha cerrada para el inicio de obra ni un monto final confirmado, según el propio comunicado municipal.
Más allá de los papeles, la recuperación del río tendrá impacto directo en la vida cotidiana: menos olores, menor riesgo de enfermedades, mejor calidad de agua para usos agrícolas y posibilidad de recuperar espacios públicos. Pero para que eso se traduzca en beneficios reales hacen falta información abierta, audiencias públicas y un compromiso firme de las autoridades.
Como apunta el municipio de Juchitán y lo confirma la Comisión Nacional del Agua, este avance es positivo, pero todavía preliminar. La siguiente tarea es convertir gestiones en obra, y obra en resultados palpables. La ciudadanía debe exigir cronogramas, presupuestos y mecanismos de participación para que el río Las Nutrias deje de ser símbolo de abandono y vuelva a ser un recurso que cuide a su gente.
