Comerciantes de tianguis los pobres acusan extorsión de 8,000 pesos y piden seguridad
Comerciantes del tianguis conocido como Los Pobres denunciaron que han recibido amenazas y el intento de cobrarles 8,000 pesos por instalarse, una situación que obligó a la intervención policial para evitar un enfrentamiento, informó El Imparcial de Oaxaca.
La mañana del incidente, vendedores y vendedoras relataron que personas desconocidas se acercaron a los puestos con exigencias de pago y advertencias. “Nos querían cobrar 8 mil pesos para dejarnos trabajar”, dijo una comerciante que prefirió no dar su nombre por temor a represalias. Según los testimonios recopilados por El Imparcial de Oaxaca, la presión incluía amenazas verbales que tensaron el ambiente en el mercado.
Ante la escalada, elementos de la policía se presentaron en el tianguis y lograron dispersar a quienes ocasionaban la amenaza, con lo que se evitó que la situación derivara en violencia física. Las autoridades, según el mismo reportaje, permanecieron en la zona mientras los comerciantes organizaban sus puestos.
Para quienes venden alimentos, ropa y artesanías en los tianguis de Oaxaca, 8,000 pesos representan más que una cuota: son días o semanas de ingresos que sostienen a familias enteras. Por eso, los comerciantes consultados exigieron una investigación clara y acciones concretas que garanticen su seguridad y el derecho al trabajo en espacios públicos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa un problema recurrente en mercados informales: la extorsión y la falta de mecanismos eficaces de protección. Organizaciones civiles y representantes vecinales coinciden en que hace falta mayor coordinación entre la policía municipal, las autoridades de seguridad del estado y las instancias encargadas del comercio para construir rutas de prevención y respuesta.
Especialistas en políticas públicas recomiendan dos acciones inmediatas: que los afectados presenten denuncias formales ante la fiscalía para activar investigaciones y que el ayuntamiento fortalezca la presencia policial comunitaria y los canales de comunicación con los vendedores. A mediano plazo, proponen programas que fortalezcan la organización de los tianguis y su inclusión en procesos de regularización y apoyo económico.
Mientras tanto, los comerciantes de Los Pobres dijeron que mantendrán su vigilancia colectiva y que buscarán apoyo legal y ciudadano para no ceder ante las presiones. “No queremos confrontaciones, solo queremos trabajar sin miedo”, afirmó otra vendedora en declaraciones reproducidas por El Imparcial de Oaxaca.
La narrativa de este episodio subraya cómo la violencia económica impacta directamente en la vida cotidiana: cuando se amenaza el ingreso de una familia, se ponen en riesgo la alimentación, la educación y la salud de sus integrantes. La solución, coinciden voces locales, pasa por combinar acciones policiales con políticas sociales que reduzcan la vulnerabilidad de quienes dependen del comercio informal.
Seguiremos atento a las acciones que tomen las autoridades y a la respuesta de la comunidad para documentar los avances y los retos en la protección del derecho al trabajo en los tianguis de Oaxaca.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial
