Sheinbaum defiende estabilidad en pemex tras cambios en la dirección
La presidenta respaldó la gestión de Víctor Rodríguez y trazó los principales retos que enfrentará Carpio al tomar las riendas de la empresa.
Ciudad de México. La Presidencia informó que la presidenta insistió en que no hay una crisis en Petróleos Mexicanos pese a la reciente sacudida en su dirección, un relevo que ha generado incertidumbre en mercados y en sectores vinculados al suministro de combustibles.
En una breve intervención, la presidenta valoró el trabajo realizado por Víctor Rodríguez y dijo que la transición hacia la gestión de Carpio será ordenada. La Presidencia subrayó que el objetivo es mantener la operación cotidiana de la empresa y asegurar que las gasolinas y el empleo no se vean afectados.
El mensaje busca calmar a la ciudadanía: cuando una empresa estratégica como Pemex cambia de capitán, las dudas llegan rápido a la bomba, a la factura de la luz indirectamente y a las comunidades petroleras. Por eso la Presidencia enfatizó tres prioridades para la nueva administración: estabilidad operativa, control financiero y mayor transparencia.
Entre los retos que delineó la presidenta están modernizar infraestructura envejecida, contener fugas y derrames, mejorar la seguridad en instalaciones y avanzar en una gestión financiera que reduzca riesgos fiscales. También mencionó la necesidad de fortalecer la inversión en refinerías y proyectos de energía limpia, con el fin de reducir la dependencia de importaciones.
Fuentes oficiales consultadas por este diario —la propia Presidencia y voceros de Pemex— señalaron que Carpio asumirá la responsabilidad con la instrucción de presentar un plan claro en las próximas semanas. Ese plan será revisado por la Secretaría de Hacienda y por la Comisión Federal de Electricidad cuando corresponda, añadieron.
Analistas financieros han señalado que las salidas abruptas de directivos pueden provocar movimientos en el precio de las acciones y en la percepción del riesgo país. Sin embargo, también recuerdan que lo que determina la confianza es la capacidad de la nueva dirección para mostrar resultados concretos: menor dependencia de deuda cara, mejor mantenimiento de campos y cumplimiento estricto de normas ambientales.
Para la gente común, las señales que más importan serán la disponibilidad de combustibles, la estabilidad del empleo en regiones petroleras y el impacto en el presupuesto público. La Presidencia aseguró que habrá comunicación periódica sobre avances y que se invitará a auditores independientes para supervisar decisiones relevantes.
El cambio en la cúpula de Pemex abre una ventana para exigir resultados y participación ciudadana. Como dice la Presidencia, no se trata solo de nombramientos, sino de que la empresa cumpla su función social: garantizar energía accesible y cuidar las comunidades donde opera.
Fuente: Presidencia y Pemex.
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