Sección 22 exige revisar nómina del IEEPO y anuncia paro el 16 de octubre
Jenny Araceli Pérez Martínez pidió una auditoría a la nómina del IEEPO y advirtió que la Sección 22 realizará un paro de 24 horas.
La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) volvió a poner el foco sobre la gestión del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO). Según reportes de El Imparcial de Oaxaca, su representante, Jenny Araceli Pérez Martínez, pidió una auditoría exhaustiva de la nómina por presuntos “aviadores” y adelantó un paro estatal de 24 horas para el próximo 16 de octubre si no hay respuestas concretas.
La acusación recae en la existencia de plazas o percepciones que, según la dirigencia sindical, estarían cobrando sin prestar servicio efectivo. Para la Sección 22 esto no es solo un asunto administrativo: representa recursos que deberían destinarse a la operación escolar, materiales y mejoras para las escuelas más rezagadas de la entidad.
“Queremos claridad y cuentas claras”, dijo Pérez Martínez en entrevista con El Imparcial de Oaxaca. “Los maestros y las comunidades necesitan saber que el dinero público se usa para la educación y no para mantener nóminas opacas”.
El reclamo llega en un contexto de desconfianza histórica entre el magisterio disidente y las autoridades educativas estatales. Para la Sección 22, una auditoría pública, con acceso a listas y datos verificables, es el primer paso para recuperar confianza y depurar la nómina.
Si se concretara el paro del 16 de octubre, el impacto sería directo en clases, trámites escolares y atención en oficinas educativas. Las familias, especialmente en zonas rurales, suelen sufrir cancelaciones de clases con poco aviso; por eso la dirigencia sindical asegura que la medida será de carácter preventivo y de presión, no de confrontación innecesaria.
Desde el lado institucional no hay, hasta el cierre de esta edición, una respuesta pública detallada a la exigencia de la Sección 22. La petición plantea varios caminos: desde auditorías internas del propio IEEPO hasta la intervención de instancias externas como los órganos de fiscalización o la Secretaría de Hacienda estatal. La forma en que se abra ese proceso determinará, en buena medida, si se evita el paro o si éste se mantiene.
Los efectos de una nómina inflada van más allá del presupuesto: reducen la capacidad de atender necesidades urgentes en escuelas, afectan la contratación de personal en tiempo y forma, y minan la confianza entre comunidades, padres y docentes. Por eso líderes sociales y municipales han llamado a que cualquier revisión sea transparente y acompañada por representantes locales.
En términos prácticos, la Sección 22 exige: 1) una auditoría pública de la nómina del IEEPO; 2) la publicación de resultados con nombres y plazas detectadas como irregulares; y 3) sanciones administrativas y, si procede, penales contra quienes resulten responsables. Para muchos ciudadanos estas exigencias son razonables; para otros, el mecanismo debe garantizar garantías laborales y evitar persecuciones injustas.
El panorama ofrece una oportunidad para transparencia y diálogo. Una auditoría rigurosa, explicada de forma comprensible y con participación de actores locales, podría reducir la tensión y mejorar la gestión educativa. Si las autoridades responden con opacidad o respuestas tardías, la protesta anunciada por la Sección 22 promete ser un recordatorio contundente de la demanda social por cuentas claras.
Seguiremos de cerca las reacciones del IEEPO y de las instancias estatales, así como la posición de las direcciones escolares y padres de familia ante la posibilidad de paro. Mientras tanto, la comunidad educativa en Oaxaca observa con preocupación y expectativa, esperando que las medidas que se propongan realmente se traduzcan en mejor educación para niñas y niños.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca
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