Hacienda presenta presupuesto 2027 sin nuevos impuestos y apuesta por ampliar el gasto social
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó un proyecto de presupuesto para 2027 que, según el propio organismo, no contempla la creación de nuevos impuestos y prioriza un mayor gasto en programas sociales. Hacienda estima un crecimiento económico de entre 1.5 y 2.5% para el próximo año y proyecta que el déficit fiscal se reducirá ligeramente, de 4.1% a 3.9% del PIB.
En palabras de la dependencia, la propuesta busca “proteger a los hogares y ampliar la inversión social” sin recurrir a aumentos tributarios. En la práctica eso supone mantener las tasas actuales y buscar recursos mediante ahorros, mejoras en la recaudación y reasignación del gasto. Para la gente significa, en el discurso oficial, más fondos para pensiones, salud, programas educativos y vivienda, rubros que suelen tener impacto directo en el bolsillo y la vida cotidiana.
Para quienes viven al día, un presupuesto sin nuevos gravámenes suena a alivio, pero no es una garantía automática de beneficio. Analistas consultados por este periódico advierten que con un crecimiento económico moderado, como el que prevé Hacienda, el margen fiscal es estrecho. Si la economía queda por debajo del 1.5% o si los ingresos petroleros y tributarios no mejoran, las partidas sociales prometidas podrían enfrentar recortes o retrasos.
El gobierno sostiene que la meta de reducir el déficit hasta 3.9% del PIB es compatible con la expansión del gasto social, y apunta a combatir la evasión fiscal y mejorar la eficiencia del gasto público como palancas clave. Sin embargo, especialistas independientes señalan que ese ajuste es relativamente modesto y dependerá de factores externos, como la evolución del comercio internacional y los precios de la energía.
En calles y mercados, el mensaje genera reacciones encontradas. Martha, maestra en la Ciudad de México, valora que no se busque gravar más a la población, pero teme que “los recursos prometidos no lleguen a tiempo” para escuelas y clínicas. Jorge, pequeño empresario, celebra la ausencia de nuevos impuestos pero pide claridad sobre cómo se sostendrá el financiamiento sin poner en riesgo la inversión pública.
Lo que sigue ahora es el debate en el Congreso: el paquete presupuestal debe pasar por la aprobación legislativa, donde se discutirán prioridades, montos y mecanismos de control. La SHCP será la fuente oficial de las cifras; la discusión pública exige que esas cifras se contrasten con datos de ejecución, transparencia y resultados concretos en servicios.
El balance es claro: el gobierno apuesta por un presupuesto que evite tocar la carga impositiva ciudadana y que aumente la apuesta social, pero el éxito dependerá de que la economía crezca dentro de lo previsto y de la capacidad de las instituciones para garantizar que cada peso vaya a quienes más lo necesitan. Como siempre, la ciudadanía y sus representantes tendrán la última palabra.
Fuente: Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
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