Oaxaca reporta pérdida de 49 mil hectáreas de maíz y demanda declarar contingencia climática
Oaxaca registra la pérdida de 49 mil hectáreas de maíz, un golpe duro para las comunidades rurales que, según reporta El Imparcial de Oaxaca, constituye el segundo mayor siniestro agropecuario del país en la temporada. La Red de Mujeres Ejidatarias y Comuneras del Estado de Oaxaca exigió al gobierno activar una contingencia climática y medidas urgentes de apoyo para evitar que la crisis se transforme en emergencia alimentaria.
Productores consultados y integrantes de la Red coinciden en que la combinación de sequía prolongada, temperaturas extremas y condiciones de siembra adversas dejó miles de hectáreas sin cosecha viable. Para muchas familias campesinas el maíz no es solo un cultivo: es alimento, ingreso y base de la identidad comunitaria. Perder la siembra equivale a perder meses de trabajo y la posibilidad de cubrir gastos básicos.
Desde la Red se piden acciones concretas: declarar la contingencia climática, liberar recursos de emergencia, activar seguros catastróficos y desplegar asistencia técnica y semilla certificada para la próxima siembra. El Imparcial de Oaxaca recoge estas demandas y subraya que los comités locales reclaman respuestas rápidas de las autoridades estatales y federales para mitigar el daño.
El impacto no solo se mide en hectáreas. Las familias rurales enfrentan disminución de ingresos, aumento en los precios locales del maíz y pérdida de capacidad para acceder a programas de agricultura cuando los registros oficiales cambian por siniestros. Además, la afectación incide diferencialmente en mujeres ejidatarias y comunidades indígenas, que suelen tener menos acceso a crédito y seguros.
Frente a este panorama, especialistas y organizaciones proponen medidas de corto y mediano plazo: declarar la contingencia para liberar apoyos inmediatos; garantizar compra institucional para sostener precios; facilitar insumos y créditos blandos; y diseñar estrategias de adaptación climática que incluyan sistemas de riego, conservación de suelos y diversidad de cultivos.
La sujeción de las políticas públicas a la realidad local es clave. Como apunta la Red de Mujeres Ejidatarias y Comuneras del Estado de Oaxaca en su llamado, las soluciones deben construirse con quienes viven el campo: reconocer saberes locales, priorizar la equidad de género en la entrega de apoyos y asegurar transparencia en los recursos.
El Imparcial de Oaxaca continúa el seguimiento del caso y las organizaciones locales anunciaron que mantendrán la presión para que se declaren y ejecuten medidas efectivas. Para las comunidades afectadas, la urgencia es palpable: no se trata solo de rescatar una cosecha, sino de proteger medios de vida y la seguridad alimentaria de todo el estado.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
