Oaxaca pierde 49 mil hectáreas de maíz; comunidades exigen contingencia climática
Por un joven periodista desde Oaxaca
Un golpe duro para los campesinos oaxaqueños: 49 mil hectáreas de maíz fueron dañadas en la presente temporada, lo que representa el segundo mayor siniestro agrícola a nivel nacional, según reportes de El Imparcial de Oaxaca. La Red de Mujeres Ejidatarias y Comuneras del Estado de Oaxaca pidió con urgencia la emisión de una contingencia climática para atender la emergencia y evitar que familias enteras pierdan su sustento.
En comunidades de la Sierra y el Istmo, pequeños productores relatan cultivos chamuscados, mazorcas incompletas y semillas que no alcanzarán para la próxima siembra. Este maíz no es sólo ingreso: es alimento, semilla para el año siguiente y memoria cultural. La pérdida agrava la vulnerabilidad de pueblos indígenas y ejidos que ya enfrentan falta de acceso a riego, créditos justos y programas de respaldo efectivos.
La Red de Mujeres Ejidatarias y Comuneras del Estado de Oaxaca exige medidas concretas: declarar una contingencia climática que active recursos de emergencia, garantizar entrega puntual de semilla mejorada y criolla, apoyos económicos directos a hogares afectados, y la reparación de infraestructura de riego. En su comunicado, la organización advirtió que sin respuestas rápidas aumentará la migración temporal y la deuda de las familias campesinas.
Este episodio vuelve a exponer fallas estructurales en la política agrícola: la prevención y los sistemas de seguro para pequeños productores son insuficientes frente a sequías, olas de calor y patrones de lluvia irregulares cada vez más frecuentes. Expertos y organizaciones locales consultadas por El Imparcial de Oaxaca piden articular programas de largo plazo que incluyan inversión en riego comunitario, capacitación técnica respetuosa de saberes locales y mecanismos de acceso a semilla criolla.
La respuesta estatal y federal será clave en los próximos días. Declarar la contingencia climática permitiría canalizar recursos y activar apoyos de emergencia; sin embargo, las comunidades piden además políticas que garanticen resiliencia, participación comunitaria en las decisiones y transparencia en la entrega de ayudas.
La crisis en el maíz oaxaqueño no es un accidente aislado: es una señal de alarma sobre cómo el cambio climático y la falta de políticas adecuadas golpean primero a los más vulnerables. Por ahora, las mujeres y hombres que cuidan la milpa continúan contabilizando pérdidas, buscando alternativas y organizándose para exigir que la protección del maíz, alimento de México, sea una prioridad real.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca; comunicado de la Red de Mujeres Ejidatarias y Comuneras del Estado de Oaxaca.
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