Oaxaca se prepara como epicentro de la tradición: más de 100 eventos para Día de Muertos 2026
Misael Sánchez
Oaxaca desplegará una programación intensa por el Día de Muertos: del 26 de octubre al 3 de noviembre la entidad realizará más de 100 actividades dentro del programa La Fiesta Más Viva de Todas 2026, que abarcará las ocho regiones del estado, de acuerdo con informes del gobierno estatal y la cobertura de Misael Sánchez.
La agenda incluye propuestas culturales, turísticas, gastronómicas, deportivas y comunitarias. Entre las actividades previstas están montaje de altares y ofrendas, recorridos nocturnos por pueblos con tradiciones ancestrales, exposiciones de artesanía, ferias de comida típica, comparsas y carreras recreativas. El objetivo oficial es combinar la promoción turística con la salvaguarda de prácticas locales.
Para las comunidades, el festival es una oportunidad económica. Artesanos, cocineras tradicionales y pequeños hoteleros esperan un repunte en la afluencia de visitantes y en los ingresos por servicio, ventas y hospedaje. En municipios donde las fiestas son núcleo de identidad, el evento recupera además espacios públicos y memoria colectiva.
Sin embargo, no todos los efectos son automáticos. Es necesario gestionar la llegada de personas para evitar sobrecargas en infraestructura, proteger el patrimonio y minimizar residuos. Autoridades locales han indicado medidas de coordinación entre seguridad, salud y turismo; especialistas consultados por este diario subrayan la importancia de priorizar la participación comunitaria y controles ambientales.
Además de incentivar la economía local, la programación busca fortalecer la transmisión cultural entre jóvenes y visitantes. Talleres de papel picado, ceremonias y charlas sobre la tradición estarán destinados a mantener vivas prácticas que, en muchos pueblos, se han transmitido de generación en generación.
Como sucede cada año, la expectativa en la capital y en los destinos más visitados —como las zonas con fuerte presencia de comunidades indígenas— es alta. Para que el festival sea sostenible, las autoridades tendrán que equilibrar promoción con reglas claras: límites de aforo en sitios frágiles, rutas alternas de movilidad y campañas de educación ciudadana sobre manejo de residuos y respeto a los ritos.
En términos políticos y sociales, La Fiesta Más Viva de Todas 2026 también es una ventana para demostrar que la administración local puede impulsar la economía cultural sin mercantilizar las expresiones tradicionales. El reto es que los beneficios lleguen a quienes sostienen la tradición y no se queden en intermediarios.
Si planeas asistir, infórmate en las oficinas de turismo municipales y prioriza el respeto a las comunidades anfitrionas: acercarte a una ofrenda no es solo una postal, es participar en una memoria viva. Oaxaca vuelve a ponerse en el centro de la celebración, con luces, flores y sabores, pero también con decisiones que definirán cómo se vive y protege esta gran fiesta en los próximos años.
