Boom de mango oaxaqueño: productores esperan repunte de hasta 400% en ventas
Productores piden paz y seguridad para aprovechar la demanda; estimaciones del sector apuntan a un crecimiento notable en la temporada.
Oaxaca.— El mercado del mango en la entidad apunta hacia un impulso fuerte: productores y comercializadores consultados por El Imparcial de Oaxaca estiman un repunte en las ventas que podría llegar hasta 400% en los próximos meses. Tras temporadas difíciles por la pandemia y problemas logísticos, la fruta vuelve a captar atención en mercados nacionales e internacionales.
Detrás de ese posible “boom” hay varias causas: mayor apertura de rutas de comercialización, contratos con compradores fuera del estado y recuperación de la demanda en centrales de abasto. Para los campesinos, sin embargo, la cifra no es motivo de celebración completa hasta que haya condiciones de seguridad y certidumbre para producir y transportar la cosecha.
“Necesitamos paz, tranquilidad y seguridad para la producción”, coincide el sector, que exige al gobierno estatal medidas claras para proteger caminos rurales, centros de acopio y a quienes trabajan en el campo. Sin seguridad, advierten, la fruta puede quedarse en el árbol o perder valor por demoras en la cadena de frío.
El impacto directo en la vida cotidiana es tangible: más ventas significan ingresos para familias y jornaleros, posibilidad de reinversión en riego y mejoras tecnológicas, y mayor movimiento económico en municipios rurales. Pero también conlleva retos: mantener la calidad, cumplir requisitos fitosanitarios para la exportación y evitar la concentración de la renta en intermediarios.
Expertos en comercio agrícola consultados por este medio subrayan la necesidad de políticas públicas que acompañen este repunte. No basta con abrir mercados; hacen falta apoyos para la infraestructura de frío, acceso a financiamiento justo, asistencia técnica y estrategias de comercialización que favorezcan a las organizaciones de pequeños productores.
En términos prácticos, los productores proponen acciones concretas: vigilancia en las rutas de salida de la fruta, programas estatales de compra y acopio en temporadas de sobreoferta, y promoción de marcas regionales que identifiquen al mango oaxaqueño por su calidad. Estas medidas podrían reducir la vulnerabilidad ante la volatilidad de precios y fortalecer la cadena productiva.
El reto también es ambiental. Para sostener un crecimiento real y justo es imprescindible incorporar prácticas que cuiden el suelo y el agua, y compartir conocimiento sobre variedades y manejo integrado de plagas. Así, el beneficio económico no comprometería la producción futura.
Si las autoridades y el sector privado acompañan, lo que hoy se percibe como expectativa puede traducirse en oportunidades para comunidades enteras de Oaxaca. Como recuerda El Imparcial de Oaxaca, el potencial está en el campo, pero la decisión política y la participación ciudadana serán clave para que el mango no solo “explote” en ventas, sino que deje frutos duraderos para quienes lo cultivan.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
