Señalan riesgo de desaparición digital de lenguas indígenas; mixteco pide reforma legal
Desde la tribuna de la Cámara de Diputados, el ciudadano e integrante de la comunidad mixteca Moisés Hilario López llamó ayer a los legisladores a modificar la ley para impulsar el uso de la tecnología y la inteligencia artificial (IA), con el fin de preservar las lenguas indígenas y combatir la discriminación contra sus hablantes. La intervención encendió alarmas sobre lo que algunos activistas llaman una posible “desaparición digital” de idiomas originarios si no se actúa ahora.
Según datos del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), en México se reconocen 68 agrupaciones lingüísticas nacionales con varias centenas de variantes; y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó en el Censo 2020 que alrededor de 7.4 millones de personas hablan una lengua indígena. Aun así, buena parte de esos idiomas está prácticamente ausente en plataformas digitales, asistentes de voz y grandes modelos de lenguaje, advierten especialistas y representantes comunitarios.
La preocupación es concreta: las herramientas de IA que se entrenan mayoritariamente con datos en español e inglés tienden a ignorar o malinterpretar voces y contenidos en mixteco, náhuatl, zapoteco y otras lenguas. “Si los algoritmos no nos reconocen, nuestra palabra se borra de la nube”, explicó Hilario López en su intervención ante la Cámara de Diputados, reclamando políticas públicas que promuevan la digitalización participativa y la inclusión lingüística.
Organizaciones culturales y académicas consultadas por este periódico, así como fuentes en INALI, coinciden en que la respuesta no puede ser solo técnica ni privada: requiere financiamiento público, protocolos de co-diseño con las comunidades, y salvaguardas para evitar la apropiación comercial de conocimientos y textos tradicionales. También señalan la necesidad de capacitación para hablantes y la creación de corpus lingüísticos abiertos y éticos que permitan entrenar sistemas de reconocimiento y síntesis de voz.
UNESCO ha advertido a nivel global sobre la pérdida acelerada de lenguas y la importancia de medidas urgentes para su salvaguarda. En México, dicen especialistas, una ley actualizada podría obligar a dependencias públicas y a proyectos financiados con recursos públicos a priorizar la inclusión lingüística, así como a garantizar la protección de datos culturales. Hilario López pidió que la ley contemple además programas escolares y contenidos digitales en lengua originaria para acercar la tecnología a las nuevas generaciones.
El llamado llegó en un contexto de tensiones: por un lado, la posibilidad de que la IA ayude a documentar y revitalizar idiomas; por otro, el riesgo de que modelos comerciales perpetúen sesgos lingüísticos y culturales. “La tecnología puede ser una lupa que nos haga visibles, o una borradora que nos silencie”, comenta un investigador en lingüística del que no se reproduce nombre por petición, y subraya la importancia de que las comunidades definan cómo se usan sus materiales.
Entre las propuestas concretas que han circulado están: fondos públicos para proyectos de digitalización participativa, convenios entre comunidades y universidades para crear diccionarios y repositorios, exigencia legal de interoperabilidad en plataformas públicas, y mecanismos de monitoreo por parte de INALI y la Secretaría de Cultura.
La iniciativa de Hilario López abre hoy un debate legislativo que colocará frente a frente a tecnólogos, representantes comunitarios y responsables de políticas públicas. Para muchos hablantes, la pregunta es sencilla y tiene consecuencias cotidianas: ¿tendrán sus hijas y nietos la opción de escuchar, escribir y ser entendidos en su lengua en el mundo digital? La respuesta, advierten, depende menos de la tecnología que de las decisiones políticas que tomemos ahora.
Fuente: Cámara de Diputados, INALI, INEGI y UNESCO.
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