Jara Cruz refuerza la red vial del Istmo con tres tramos inaugurados
Región Istmo de Tehuantepec, Oax., 17 de septiembre de 2026.- Con la puesta en marcha de dos caminos y el banderazo de inicio de obras en un tercer tramo, el gobernador Salomón Jara Cruz dio este jueves pasos concretos para reducir el aislamiento de comunidades rurales del Istmo, según informó el Gobierno de Oaxaca.
En un acto acompañado por autoridades estatales y municipales, la Secretaría de Infraestructura y Ordenamiento Territorial Sustentable (SINFRA) detalló que los trabajos atenderán tramos que históricamente estaban en abandono, mejorando el acceso a mercados, escuelas y centros de salud. El Gobierno de Oaxaca agregó que estas acciones forman parte de un plan para saldar una deuda histórica en movilidad en la región.
Para las familias del Istmo, una carretera no es solo asfalto: es la posibilidad de llevar la cosecha al mercado sin perderla por el mal tiempo, alcanzar una clínica en menos tiempo cuando hay una emergencia y que los estudiantes no pierdan clases por caminos intransitables. Habitantes de las comunidades beneficiadas expresaron alivio y esperanza por la conectividad que, dicen, podrá impulsar pequeñas economías locales.
El avance llega en un contexto donde el Istmo mantiene rezagos socioeconómicos y de infraestructura, según datos del INEGI. Por eso, especialistas consultados por este diario —entre ellos investigadores del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM— coinciden en que las obras viales son necesarias, pero advierten que su impacto dependerá de factores como mantenimiento sostenido, gestión local y la articulación con proyectos de mayor escala, como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
Desde la Secretaría de Infraestructura se señaló que las obras se ejecutan con recursos estatales y federales, y que se prevé coordinación con los municipios para la conservación de los tramos una vez concluidos. No obstante, autoridades locales recuerdan retos antiguos: presupuesto para mantenimiento, impactos ambientales y la necesidad de empleo local durante la construcción.
El gobernador Jara Cruz, según el comunicado oficial del Gobierno de Oaxaca, afirmó que la infraestructura será una palanca para el desarrollo regional, pero también reconoció que quedan pendientes muchos caminos por pavimentar y que la política pública debe combinar obra con programas sociales para que los beneficios lleguen a quienes más lo necesitan.
La reacción en la región fue mixta: mientras algunas comunidades celebran la llegada de maquinaria y promesas de progreso, organizaciones civiles y académicos piden transparencia en la ejecución, evaluación de impacto y participación ciudadana permanente. En palabras de un líder comunitario citado por SINFRA, “la carretera nos abre la puerta, pero necesitamos que la llave sea hecha por y para la comunidad”.
En resumen, las inauguraciones representan un avance tangible en la conectividad del Istmo, pero su éxito real dependerá de la gestión conjunta entre Estado, municipios y sociedad. Este periódico seguirá el desarrollo de las obras y la implementación de medidas de mantenimiento y participación ciudadana anunciadas por el Gobierno de Oaxaca.
