Carretera río Grande–Juquila colapsa tras intensas lluvias y deja aislada a la población
Las lluvias de las últimas horas arrasaron con un tramo de la carretera que conecta la zona de Río Grande con Santa Catarina Juquila, dejando incomunicada a la comunidad y bloqueando el paso de vehículos, informaron fuentes locales a El Imparcial de Oaxaca.
Según los reportes recabados, el deslizamiento y el socavón se produjeron en un punto clave de la vía, donde la corriente se llevó la carpeta asfáltica y parte de la base. Vecinos consultados por El Imparcial de Oaxaca describen la escena como “una brecha abierta” que impide el tránsito y obliga a familias a dar rodeos de hasta varias horas para llegar a servicios básicos.
“No podemos sacar a los enfermos ni traer insumos; antes la carretera era nuestra salida y ahora parece que estamos cortados del mundo”, dijo una vecina, quien solicitó guardarse su nombre por seguridad. Testimonios como este reflejan el impacto cotidiano: pacientes con citas médicas que no llegan, comercios que no reciben mercancía y estudiantes con dificultad para acudir a la escuela.
Autoridades municipales y Protección Civil estatal, según fuentes, ya realizan un diagnóstico del daño y coordinan la instalación de señalización y peritajes para diseñar la reparación. No obstante, hasta el cierre de esta nota no había una fecha exacta para la reapertura y los trabajos podrían llevar días o semanas según la magnitud del socavón y la logística necesaria en esta zona montañosa.
La carretera Río Grande–Juquila no es solo una vía local: comunica comunidades indígenas y sirve a la actividad religiosa y turística del santuario de Juquila, lo que agrava las consecuencias económicas del corte. Especialistas consultados por El Imparcial de Oaxaca señalan que la falta de mantenimiento preventivo y el incremento de lluvias intensas por efectos climáticos aumentan la vulnerabilidad de estas rutas rurales.
En este contexto, habitantes piden respuestas claras y rapidez en la intervención. También solicitan rutas alternas temporales y apoyo para el traslado de enfermos y distribución de alimentos mientras se restablece el paso. Organizaciones comunitarias y autoridades locales han empezado a organizar convoyes y puntos de apoyo, aunque reconocen que se trata de medidas paliativas.
Desde una mirada crítica y constructiva, el colapso pone sobre la mesa la necesidad de invertir en infraestructura resilientey en planes de mantenimiento sistemático que prioricen las conexiones rurales. La carretera volvió a evidenciar que, cuando falla una vía, no solo se corta el tránsito: se frena la educación, la salud y la economía de pueblos enteros.
Recomendaciones mientras se resuelven los trabajos: evitar transitar por la zona, respetar la señalización de seguridad, y mantener comunicación con autoridades municipales para coordinar traslados urgentes. Permanecer informados y participar en las medidas comunitarias puede reducir riesgos y acelerar la ayuda.
El Imparcial de Oaxaca continúa el seguimiento de la situación y actualizará la información conforme autoridades y brigadas de emergencia den nuevas instrucciones.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
