¿Prioridades equivocadas? Gobierno de Oaxaca gastará más de 21 millones en sonido para la Guelaguetza 2025

En plena coyuntura de carencias en salud, educación e infraestructura en comunidades marginadas de Oaxaca, el Gobierno del Estado ha decidido desembolsar 21 millones 460 mil pesos para pagar el servicio de sonorización y ambientación de seis eventos artísticos en el marco de la Guelaguetza 2025. Un promedio de casi 3.6 millones de pesos por evento, cifra que resulta exorbitante si se compara con necesidades básicas insatisfechas en amplias regiones del estado.
El fallo de la Licitación Pública Estatal LPE-SA-SA-0027-05/2025, publicado el 17 de junio por la Secretaría de Administración, adjudicó el contrato a Promotora de Eventos y Artistas Rowen, S.A. de C.V., empresa que ha recibido adjudicaciones directas previas, incluso en rubros ajenos a su supuesto giro, como la contratación de desayunos para personal del IEEPO.
Más allá de la opacidad que rodea este tipo de contratos —donde la diferencia entre la propuesta ganadora y la más alta fue de apenas 39 mil pesos, casi simbólica frente al monto total—, este caso exhibe el modelo de gestión que privilegia el espectáculo sobre la atención a necesidades prioritarias.
La licitación contempla el servicio para seis eventos, incluyendo la elección de la Diosa Centéotl, la inauguración de la Guelaguetza y la Feria del Mezcal, entre otros. Sin embargo, el contrato explícitamente excluye los Lunes del Cerro, lo que abre la puerta a la posibilidad de nuevos contratos adicionales con montos igualmente elevados.
Este gasto contrasta con la situación de cientos de comunidades afectadas recientemente por el paso del fenómeno meteorológico “Erick”, que dejó caminos destruidos y viviendas dañadas, donde el apoyo gubernamental aún no llega o es insuficiente.
Traición en la CNC: la deslealtad que fractura al PRI oaxaqueño

En un nuevo capítulo que ilustra la descomposición interna del PRI oaxaqueño, la Confederación Nacional Campesina (CNC) ha condenado públicamente la “traición y deslealtad” de sus propios dirigentes: Amando Bohórquez y Araceli Maldonado, presidente y secretaria general de la organización campesina en Oaxaca. La acusación es contundente: ambos habrían utilizado la estructura de la CNC, presuntamente con recursos de la organización, para promover la candidatura de Ernesto Martínez Martínez, aspirante de Morena a la presidencia municipal de San Antonio de la Cal.
De acuerdo con los denunciantes, lo ocurrido no es un simple desliz, sino un montaje deliberado: un evento disfrazado de “Jornadas de salud y belleza” organizado en San Antonio de la Cal y difundido con bombo y platillo en las páginas oficiales de la CNC, cuando en realidad habría sido un acto de apoyo al candidato morenista.
Este episodio desnuda las fracturas y las pugnas que carcomen al PRI desde dentro. Los propios estatutos de la CNC y del tricolor son claros: apoyar a candidatos de otros partidos, promover la división interna o cualquier acto que debilite al partido es deslealtad, razón suficiente para la expulsión inmediata. Pero la pregunta que flota en el ambiente es: ¿tendrán el valor político la dirigencia estatal del PRI y la CNC para sancionar con firmeza esta traición?
Las exigencias de los militantes no son menores. Reclaman que la presidenta estatal del PRI, Carmelita Ricárdez, y el delegado Heliodoro Díaz Escárraga tomen cartas en el asunto y dejen de solapar lo que muchos ya catalogan como corrupción y traición política. El silencio o la tibieza ante estos actos solo evidenciarían la complicidad de quienes hoy presumen liderar un partido que se dice en proceso de renovación.
Secretaría del Gobierno de Oaxaca podría simular licitación

La Guelaguetza, la máxima celebración de la cultura oaxaqueña, ha sido reducida por la Secretaría de Interculturalidad, Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas a un vulgar negocio de papel. El reciente contrato millonario adjudicado a Promotora de Eventos y Ferias Moscú S.A. de C.V., una empresa sin competencia real y con evidentes irregularidades, es la muestra más clara de cómo la corrupción puede disfrazarse de tradiciones y bailes regionales.
El acta de la Licitación Pública Estatal LPE-SA-SI-0043-06/2025 revela que esta empresa, administrada por Ari Martínez Jarquín —una persona registrada como beneficiaria de programas sociales por vivir en zona de alto rezago social—, fue la única participante en un proceso que, desde su origen, huele a simulación.
¿Cómo una persona en situación de vulnerabilidad social, beneficiaria del Programa de Conectividad para el Bienestar, termina al frente de una empresa a la que se le entregan casi 7?5 millones de pesos? La respuesta es incómoda pero evidente: se trata de un esquema de prestanombres que permite a quienes están en el poder operar empresas fantasmas, inflar contratos y saquear el erario sin el menor recato.
El patrón se repite: empresas recién creadas, sin historial ni experiencia, compartiendo domicilios, con representantes que administran varias “razones sociales” a la vez, y procesos de licitación diseñados para que solo haya un participante. Todo con la complacencia —o complicidad— de la titular de la Secretaría, Juana Hernández López, quien ha convertido a la dependencia en una mina de oro para operadores corruptos.
La pregunta es obligada: ¿cuánto tiempo más permitirán los oaxaqueños que se prostituya su cultura con fines de lucro político y personal? ¿Seguirán las instituciones estatales como comparsas de quienes usan la folclórica postal de la Guelaguetza para financiar sus redes de corrupción? Así las cosas en el gobierno que decían eran diferentes.
Huajuapan y la prostitución… política

Resulta que la semana pasada, el chamaco que despacha como presidente municipal de Huajuapan, conocido como “Chupón” inauguró lo que para él y sus inseguridades resultan la obra icónica de su gobierno. Una obra innecesaria, disfrazada de solución vial que en la agencia Santa Teresa contrasta ese “Obelisco de la Paz” con viviendas sin agua y drenaje, sólo a unos cuantos pasos.
Una obra, de la cual se desconocen sus montos, su forma de adjudicación, la calidad de los materiales, y la viabilidad de la misma, resulta ser un nuevo elefante blanco, el Huajuapan, lleno de carencias de inseguridad, sin agua, pero lleno de monumentos y obras de relumbrón, de esas que impresionan a los más desprotegidos, de esas de donde se obtienen votos y complacencias narcisistas.
Y lo peor, regidores de oposición de Morena aplaudiendo como viles empleados del presidente Luis de León, donde el único concejal que ha mostrado ser oposición hasta ahora ha sido Enrique Camarillo, ex priista que no se ha dejado comprar o bien, que se está encareciendo.
Por otro lado, la desesperación y el hambre del dentista, Víctor Manuel García Nájera, ha propiciado que ahora brinque hacia el Partido del Trabajo, colocando en una posición incómoda para su hija, quien en primer lugar se notaba distante y confundida en el evento que compartía con Benjamín Robles Montoya.
Hay que recordar que Nájera ha brincado del PRI, al Partido Verde, luego a Fuerza por México, coqueteó con Movimiento Ciudadano pero no lo aceptaron, ha sido fiel servil siempre del PAN y los Martínez, y ahora, en franca, agonía de la carrera política, el PT le genera un espacio de consolación. Así, la política.
Ahí nomás.
