Inzunza vuelve a Sinaloa y se niega a dejar el Senado; se ofrece a colaborar con autoridades
Culiacán, Sinaloa. — A su llegada a la entidad, el senador Inzunza descartó renunciar a su cargo y afirmó que no piensa “renunciar a mi fuero”, según reportó El Debate. Al mismo tiempo, dijo estar dispuesto a atender cualquier citatorio o investigación que las autoridades le formulen.
En declaraciones recogidas por El Debate, Inzunza defendió su permanencia en el Senado y señaló que su fuero no es un blindaje para evadir la justicia, sino una garantía procesal que no piensa entregar de forma voluntaria. También hizo referencia al señalamiento sobre el llamado caso de la “CIA” en Chihuahua, sin detallar pruebas inmediatas ni la vinculación concreta que imputa.
¿Qué significa esto para la ciudadanía? El fuero protege a legisladores de detenciones y actuaciones judiciales inmediatas, pero no impide que la Fiscalía inicie investigaciones. Para que un senador sea juzgado en ejercicio del cargo, se requiere que el Senado autorice el retiro del fuero, un trámite político que suele activarse con solicitudes formales y las pruebas que presente la autoridad competente.
El anuncio de Inzunza llega en un contexto de desconfianza ciudadana sobre la gestión pública y los mecanismos de rendición de cuentas. Organizaciones civiles y voces del ámbito político han insistido en la necesidad de transparencia y de que las investigaciones se conduzcan con celeridad y apego a la ley, para evitar que el debate se convierta en espectáculo político en lugar de un proceso judicial serio.
El regreso del senador a Sinaloa también tiene un componente local: la gente espera respuestas claras sobre cómo afectan estos episodios la gobernabilidad y la seguridad en el estado. En términos prácticos, un proceso de desafuero —si se llegara a presentar— puede tardar semanas o meses y depende tanto de las pruebas que aporte la Fiscalía como de las mayorías en el Senado.
Para la sociedad, el desafío es doble: exigir transparencia y, al mismo tiempo, respetar el debido proceso. Como señaló El Debate en su cobertura, Inzunza se declara disponible para colaborar, pero mantiene su postura de no renunciar al fuero. Eso deja la pelota en el campo de las autoridades: deberán presentar elementos sólidos o el caso quedará en la arena política.
Desde este espacio seguiremos el desarrollo del asunto, verificando declaraciones y documentos, y escuchando a las partes involucradas para explicar, con datos y claridad, qué implica cada paso para la vida pública y la justicia en Sinaloa.
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