Fiscalía respalda entrevistas y Ruffo señala a Crismón en lista de importadores
La FGR afirma tener pruebas y defiende el uso de entrevistas como parte del acervo probatorio; Ruffo, accionista de Ingelmar, mencionó a Crismón en conversación con Aristegui Noticias
La Fiscalía General de la República (FGR) aseguró este jueves que cuenta con elementos para su investigación y defendió que las entrevistas sean utilizadas como evidencia. El pronunciamiento llega después de que el empresario José Ruffo, accionista de la empresa Ingelmar, dijera en una entrevista con Aristegui Noticias que Ingelmar eligió a la importadora Crismón de una lista de cinco empresas que, según él, la Secretaría de Energía recomendó para importar combustible durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
En su comunicado, la FGR confirmó que integra documentos, testimonios y registros que sustentan la indagatoria, y explicó que las declaraciones públicas de actores involucrados constituyen parte del material probatorio. Sin embargo, en ese mismo boletín la Fiscalía no aludió de forma explícita a la mención de Crismón que hizo Ruffo en la entrevista con Aristegui Noticias, un dato que ahora genera preguntas sobre el alcance y la focalización de la investigación.
¿Por qué importa esto para la gente? La importación de combustible toca directamente el bolsillo y la movilidad cotidiana: quién obtiene permisos, cómo se asignan contratos y qué empresas participan puede influir en precios, suministro y competencia. Si la Secretaría de Energía recomendó empresas y dichas recomendaciones favorecieron a compañías vinculadas a actores investigados, eso es un asunto de interés público y de transparencia administrativa.
Fuentes cercanas a la investigación, citadas por la FGR, sostienen que las entrevistas ayudan a reconstruir cadenas de decisiones. Desde la oficina de Ruffo y desde Ingelmar, según la entrevista en Aristegui Noticias, se defendió la legalidad de sus operaciones y se insistió en que las decisiones de selección responden a procedimientos internos y a listados oficiales.
Quedan varios puntos por aclarar: la composición exacta de la lista de la Secretaría de Energía, los criterios para recomendar importadores, y por qué la comunicación oficial de la FGR omitió la referencia a Crismón que hizo Ruffo. Pedir mayor transparencia no es un juego retórico: es indispensable para que la ciudadanía entienda si las reglas se aplicaron de forma justa y si las investigaciones avanzan con solidez.
La FGR debe detallar las pruebas y mostrar cómo las entrevistas aportan al caso; la Secretaría de Energía debería explicar qué listas emitió y con qué criterios; y Ruffo, a través de Ingelmar, tiene la responsabilidad de aportar documentación que aclare la relación con Crismón. Mientras tanto, la conversación pública sobre transparencia y controles en la importación de combustibles sigue abierta, y medios como Aristegui Noticias mantienen la discusión en el espacio público.
Esta historia aún está en desarrollo. La ciudadanía merece respuestas claras: saber qué pasó, por qué pasó y qué se hará para evitar que prácticas opacas afecten el acceso a bienes esenciales como el combustible.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Aristegui Noticias .
