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Diario de Elena Garro en Princeton revela tirada de tarot en cruz celta
Un hallazgo en la Firestone Library apunta a prácticas íntimas que podrían iluminar aspectos poco estudiados de la escritora
Hace unas semanas, durante una estancia de trabajo en la Firestone Library de la Universidad de Princeton, tuve acceso a varias cajas de archivos de autores latinoamericanos. Pedí la credencial para consultar los papeles de un autor estadunidense que vivió en México a principios del siglo XX y, además de lo solicitado, el personal archivístico me dejó una selección que incluyó el diario de Alejandra Pizarnik, cartas de Carlos Fuentes y papeles de Juan Gelman. Entre los documentos de Elena Garro, una libreta que saqué al azar llamó mi atención por una lista de vocablos impenetrables. Tras unos minutos de lectura dije en voz alta lo que ya sospechaba: es una tirada de tarot, la cruz celta.
La libreta, custodiada por la Firestone Library, contiene una secuencia de palabras y posiciones que coincide de manera sorprendente con la estructura conocida como cruz celta: una disposición tradicional de cartas que examina la situación presente, los obstáculos, raíces pasadas, influencias futuras, factores conscientes e inconscientes, además del desenlace previsto. No hay dibujos completos de cartas ni una guía extensa; lo que parece quedar registrado es más bien un ejercicio personal, una especie de cuaderno de trabajo o anotaciones crípticas sobre lecturas específicas.
El hallazgo no prueba que Garro practicara el tarot de manera ritualizada ni que éste haya sido determinante en su obra, pero sí abre una línea de investigación interesante: explorar cómo la escritura íntima y las prácticas simbólicas pudieron entrelazarse con una poética preocupada por la memoria, el destino y lo fantástico. Investigadores y biógrafos han discutido durante años la relación de Garro con lo mítico y lo cotidiano; este apunte de archivo aporta una evidencia documental que merece ser analizada con rigor.
Hacer público este tipo de hallazgos exige cautela. La libreta no lleva una firma clara que la ubique cronológicamente dentro de la carrera de Garro, ni contiene un diario amplio que explique contextos. Por ello conviene que especialistas en literatura mexicana, estudios de lo esotérico y archiveros colaboren para fechar el documento, comparar caligrafías y contrastarlo con otros papeles de su archivo personal. La Firestone Library, fuente de este descubrimiento, mantiene protocolos de acceso y reproducción; quienes estén interesados pueden solicitar consulta académica siguiendo sus procedimientos.
Desde una perspectiva crítica y pública, este tipo de hallazgos tienen dos efectos complementarios: humanizan a la autora, mostrándola como alguien que experimentó con herramientas simbólicas para pensar conflictos personales o creativos, y alientan una reflexión sobre cómo las prácticas privadas influyen en la cultura. Si la libreta guarda rastros de una cruz celta, entonces valdría la pena investigar si esas lecturas dialogaron con obras concretas de Garro o con episodios de su vida que todavía requieren mayor esclarecimiento.
En la Firestone Library, la libreta permanece como un testigo mudo. Corresponde ahora a académicos y a la comunidad lectora convertir ese testimonio en conocimiento contextualizado. Mientras tanto, el encuentro en los archivos recuerda que los archivos no sólo conservan textos, sino también las huellas de prácticas íntimas que pueden replantear lecturas consagradas.
Reporta desde Princeton, para este medio, [nombre del periodista]. Fuente: Firestone Library, Universidad de Princeton.
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