Informe de la CNDH exonera al Ejército y enfría posible regreso del GIEI a Ayotzinapa
La comisión nacional de derechos humanos afirma que la Sedena no tuvo participación en los hechos de 2014, en contraste con las conclusiones del grupo de expertos independientes.
Ciudad de México. — El reciente informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa sostiene que no hay elementos que impliquen a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en los hechos ocurridos en septiembre de 2014. Esa conclusión, difundida por la CNDH, contrasta con las versiones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y complica un posible regreso de ese equipo al caso.
El GIEI, nombrado originalmente por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha señalado en distintos informes la existencia de omisiones, inconsistencias y posibles actos de encubrimiento por parte de autoridades militares y federales. De ahí que sus integrantes y organizaciones de víctimas hayan reclamado la reapertura de la colaboración técnica y la revisión de pruebas que apuntan a la participación indirecta u obstrucción por parte de instancias del Estado.
La postura de la CNDH introduce una tensión política y jurídica: por un lado legitima la versión de la Sedena y, por otro, erosiona las condiciones de confianza que justificarían el retorno del GIEI. En la práctica, esto afecta la posibilidad de que expertos independientes accedan a archivos, testimonios y sitios clave; también incrementa la desconfianza de los familiares de las víctimas, que denuncian una carrera por controlar la narrativa oficial.
Para los padres y colectivos que desde hace más de una década buscan verdad y justicia, el informe es un nuevo tropiezo. Fuentes cercanas al movimiento de familiares, que consultó este periódico, expresan que la declaración de la CNDH no sustituye la necesidad de investigaciones exhaustivas y que el país sigue sin responder a preguntas básicas: qué ocurrió la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre, quiénes participaron y por qué no se han ejercido todas las líneas de investigación.
La Fiscalía General de la República (FGR) tiene un papel clave. Si acepta la cooperación técnica del GIEI y facilita acceso irrestricto a información, el grupo podría regresar. Sin embargo, el aval público de la CNDH a la versión que descarta responsabilidad militar complica esa dinámica política y puede ser usado por autoridades para limitar la colaboración internacional.
Desde la sociedad civil, organizaciones como Amnistía Internacional y académicos independientes han pedido que cualquier informe sea contrastado con las pruebas originales y que prevalezca el principio de independencia técnica. El GIEI, por su parte, ha advertido en el pasado que solo la combinación de acceso a archivos, peritajes independientes y garantías de no obstrucción permitiría avanzar de forma creíble.
¿Qué significa esto para la gente? Más allá de debates institucionales, significa que las familias de Ayotzinapa enfrentan otra barrera para conocer la verdad. Significa también que la confianza en las instituciones encargadas de investigar crímenes del Estado permanece dañada. Y para la sociedad en general, la forma en que se resuelva este choque entre organismos definirá si México puede avanzar hacia investigaciones imparciales o si prevalecerá la impunidad.
La ruta para destrabar el conflicto pasa por transparencia, acceso pleno a la información y garantías para peritajes independientes. Si la CNDH y la FGR quieren recuperar credibilidad, deberán permitir que el GIEI y otras instancias tengan las condiciones necesarias para trabajar, o bien explicar de manera clara y pública por qué esa colaboración no es procedente. Hasta entonces, la posibilidad de un regreso efectivo del GIEI a Ayotzinapa seguirá en duda y la búsqueda de justicia, en pausa.
Fuente: CNDH, GIEI, familiares de los estudiantes desaparecidos y organizaciones de derechos humanos.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por La Politica online
