Cacaotepec cierra filas y exige respeto a su tierra ante el avance del Corredor Zapoteco
San Lorenzo Cacaotepec puso en alerta a su comunidad y rechazó de manera unánime el proyecto conocido como Corredor Zapoteco, al exigir respeto a sus tierras, su patrimonio y su derecho a decidir sobre el territorio, según reportes de El Imparcial de Oaxaca. Habitantes y autoridades comunales advirtieron que no aceptarán decisiones tomadas sin consulta ni garantías.
Vecinos relatan que la vida diaria y la economía local se sostienen en las parcelas de cultivo y en prácticas agrícolas heredadas de generación en generación. Para ellos, cualquier obra de gran escala representa un riesgo tangible: pérdida de tierra, cambios en el uso del suelo y afectaciones a su identidad comunitaria. “Nuestra tierra nos alimenta; no la entregamos sin conocer las consecuencias”, coincidieron representantes de la población.
El rechazo reciente se concretó en asambleas abiertas donde se acordaron medidas de defensa del territorio y la creación de comités de vigilancia. Los habitantes exigen la realización de una consulta previa, libre e informada, conforme a los estándares internacionales que protegen a pueblos y comunidades indígenas. También piden información pública sobre estudios de impacto ambiental, social y cultural que justifiquen las obras propuestas.
La movilización en Cacaotepec forma parte de una ola de reacciones ciudadanas en Oaxaca frente a proyectos de infraestructura que prometen inversión pero generan incertidumbre local. En este contexto, autoridades municipales coincidieron en solicitar transparencia y diálogo efectivo con instancias estatales y federales antes de cualquier avance.
Desde una mirada práctica, la comunidad reclama garantías concretas: acceso a información técnica comprensible, participación real en la toma de decisiones, medidas de mitigación para quienes dependan de la tierra y compromisos firmes para proteger el patrimonio cultural. Sin estas condiciones, la desconfianza permanece y las protestas pueden escalar.
El caso de Cacaotepec plantea preguntas más amplias sobre cómo se construye el desarrollo en Oaxaca: quién decide, con qué criterios y qué tan incluidos están los pueblos que habitan el territorio. La respuesta exige planes transparentes, evaluación independiente y, sobre todo, la voluntad de escuchar a la gente afectada.
Mientras tanto, la comunidad mantiene la organización y llama a otros municipios a informarse y participar. Para avanzar hacia soluciones duraderas hacen falta diálogo, estudios serios y la garantía de que los derechos colectivos serán respetados. El Imparcial de Oaxaca reporta que, por ahora, la voz de Cacaotepec es clara: defender su tierra es defender su forma de vida.
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