Crecen la angustia y la soledad entre jóvenes de Oaxaca
Familias y autoridades reconocen que la ansiedad y la depresión se han vuelto una carga cotidiana
Oaxaca de Juárez. Jóvenes de entre 18 y 29 años describen una sensación persistente de agotamiento y miedo al futuro que se traduce en insomnio, irritabilidad y pérdida de interés por la escuela o el trabajo. Según reportes locales y fuentes consultadas, incluido El Imparcial de Oaxaca, la combinación de exigencias económicas, laborales, familiares y sociales está detonando una crisis silenciosa de salud mental.
«Me levanto y ya siento que no voy a poder con todo», dice Ana, 23 años, estudiante y empleada informal. «Mis padres esperan que ayude en casa, la universidad exige y a veces siento que no hay a quién contarle.» Su testimonio coincide con testimonios recogidos por especialistas y trabajadores de salud en la capital oaxaqueña.
Organismos nacionales e internacionales, como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y la Organización Mundial de la Salud, han advertido sobre el aumento de los trastornos de ansiedad y depresión entre jóvenes en la última década, un fenómeno que se agravó tras la pandemia. En Oaxaca, autoridades de la Secretaría de Salud estatal reconocen el incremento en consultas por malestares psicológicos; sin embargo, persisten brechas en cobertura y en personal especializado.
Especialistas consultados por este medio señalan que no se trata solo de emociones pasajeras. La presión por sostener económicamente a la familia, la precariedad laboral, la sobrecarga académica y la falta de espacios seguros para hablar han convertido a muchos jóvenes en una población vulnerable. Además, el estigma alrededor de pedir ayuda sigue siendo un obstáculo importante.
Impacto local
En barrios y centros educativos de la ciudad se percibe menos participación en actividades comunitarias y más aislamiento. Profesores y promotores culturales señalan casos de abandono escolar y falta de motivación. Para muchos padres, la incertidumbre económica —como señaló un trabajador social entrevistado— se suma a expectativas tradicionales que generan conflicto generacional.
Respuesta institucional y retos
La Secretaría de Salud de Oaxaca ha implementado programas de atención psicológica en algunos municipios y campañas de sensibilización, pero especialistas advierten que hacen falta más psicólogos, atención comunitaria y coordinación con escuelas y centros de trabajo. El Imparcial de Oaxaca ha documentado demandas de jóvenes que buscan apoyos accesibles y continuos, no solo campañas puntuales.
«La salud mental no se arregla solo con redes sociales o reuniones esporádicas; requiere inversión en servicios públicos, capacitación docente y espacios seguros en las comunidades», comenta una psicóloga comunitaria que trabaja en la región.
Qué se puede hacer
La respuesta debe ser multidimensional. Además de fortalecer la atención en los centros de salud, se propone llevar programas de prevención a escuelas, universidades y centros de trabajo; promover la formación de más profesionales en salud mental en el estado; y apoyar iniciativas comunitarias que recuperen redes de apoyo. Las organizaciones civiles y colectivos juveniles han empezado a impulsar grupos de contención y talleres, una práctica que merece ampliarse y respaldarse institucionalmente.
Si bien hay avances incipientes, la combinación de datos locales, notas periodísticas como las de El Imparcial de Oaxaca y la voz directa de quienes lo viven muestra que esta es una prioridad de salud pública. La inversión y la política pública deben ponerse del lado de la prevención y el cuidado comunitario para que los jóvenes no paguen el costo de una crisis evitable.
Un mensaje final
Si eres joven y sientes que la angustia te sobrepasa, no estás solo. Busca apoyo en los servicios de salud pública de tu municipio, en espacios universitarios o en colectivos comunitarios. Hablarlo con alguien de confianza puede ser el primer paso. La salud mental es colectiva: requiere políticas, recursos y la voluntad de la comunidad para transformar la presión en acompañamiento y esperanza.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
