Alcaldes de morena se atan a ariadna para esquivar licencias y conservar el mando
Los gobiernos locales del oficialismo negocian con la dirigencia nacional los tiempos legales para hacer campaña. La estrategia busca avanzar en las ciudades más grandes sin perder el control municipal.
En los últimos meses varios presidentes municipales emanados de morena han buscado coordinar con la dirigencia nacional, incluida Ariadna Montiel, los calendarios y las “ventanas” legales que les permitan participar en la contienda electoral sin pedir licencia o dejando el menor tiempo posible al frente del gobierno local. Así lo relatan funcionarios municipales y cuadros del partido consultados por este medio.
La maniobra no es solo táctica: implica un cálculo político y administrativo. Para los alcaldes, permanecer en el puesto durante la precampaña o durante los procesos internos significa mantener la visibilidad, el acceso a estructuras y la continuidad de programas municipales. Para morena, la suma de esos municipios representa una red urbana que puede definir resultados en elecciones estatales y federales.
¿Qué está en juego para la gente? Atención en servicios, rendición de cuentas y uso de recursos. Cuando un alcalde solicita licencia y deja el cargo, se activa un proceso de transición que puede mejorar la supervisión. Si decide no pedirla, reduce la posibilidad de que su gestión sea revisada con la misma intensidad. Habitantes de varias ciudades consultadas por este periódico expresan preocupación: “Se siente como si la elección fuera una extensión del despacho, y no al revés”, dijo una vecina de un municipio grande que pidió anonimato.
Desde el punto de vista jurídico, los tiempos y los requisitos para solicitar licencia varían según la legislación local y las reglas del Instituto Nacional Electoral. Fuentes de morena y asesores legales del partido señalan que la estrategia se apoya en interpretaciones de esos plazos y en acuerdos internos sobre candidaturas y relevos. Este medio revisó comunicados y conversaciones con alcaldías que confirman que las negociaciones existen.
No se trata solo de preservar cargos. En la discusión interna del partido hay preocupaciones legítimas: evitar vacíos administrativos en ciudades que requieren gestión continua, y a la vez articular candidaturas competitivas. Aquí entra la tensión clásica entre la necesidad de gobernar hoy y la ambición de ganar mañana.
Electoralistas consultados por este diario advierten que la práctica puede erosionar controles y clientelas, pero también dicen que su impacto real depende de la vigilancia de órganos independientes y de la participación ciudadana. “Si la ciudadanía y los órganos electorales mantienen los ojos abiertos, se reducen los riesgos de uso indebido de recursos públicos”, explicó una académica en ciencias políticas que colaboró con esta nota.
Ante el escenario, tres demandas emergen con claridad: mayor transparencia en las decisiones internas del partido; reglas más claras sobre licencias y reemplazos en los cargos de elección popular; y una fiscalización más activa por parte del INE y las autoridades estatales. La ciudadanía, por su parte, necesita información precisa y accesible para evaluar si sus gobiernos locales usan la administración como plataforma electoral o como servicio público.
Morena y la dirigencia nacional, incluida Ariadna Montiel, han defendido que las decisiones se toman con apego a la ley y buscando estabilidad en los municipios. Sin embargo, el diálogo con la sociedad debe intensificarse. Como concluye un funcionario municipal entrevistado para este reportaje: “La clave no es solo ganar elecciones, es que la gente sienta que su ciudad funciona antes, durante y después de la campaña”.
Fuente: este medio, con entrevistas a funcionarios municipales, cuadros de morena y especialistas en derecho electoral.
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