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Palacio y Plaza
La escena nacional ha girado en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, en estos primeros compases de su mandato, ha decidido ejercer el poder sin titubeos. Su presencia se ha hecho sentir en los pasillos de Palacio Nacional, en los foros internacionales y, en días recientes, en el sur del país, particularmente en Chiapas. Su agenda pública y política, los mensajes que envía y los temas que prioriza dan pistas claras sobre el rumbo que tomará el país en los próximos años.
Una presidenta en movimiento
De acuerdo con EL PAÍS, “todo el poder de Sheinbaum entra en escena”. Y no es exageración. Sheinbaum ha decidido mostrarse cercana, utilizando vuelos comerciales y sumando gestos simbólicos como su reciente gira de fin de semana por Chiapas, donde fue ovacionada por pasajeros que reconocieron su trabajo (Redes sociales – Facebook). Estos actos, más allá del espectáculo, refuerzan una imagen de sencillez y compromiso con la ciudadanía. Pero el fondo del asunto está en los temas que aborda y cómo los aterriza en territorio.
En su gira por Chiapas, la presidenta no solo entregó Becas para el Bienestar (Gob MX), sino que también aprovechó para abordar problemáticas sociales, como la violencia en el noviazgo, advirtiendo a estudiantes y jóvenes sobre este fenómeno (El Informador, La Jornada). Estos gestos, aunque importantes, deben ir acompañados de políticas públicas estructurales, pues la violencia de género y la falta de oportunidades siguen siendo lastres históricos para el sur de México.
Transparencia y rendición de cuentas bajo la lupa
Preocupa que, mientras la presidenta Sheinbaum presume de apertura y cercanía, el Senado de la República ha dado un paso atrás en materia de transparencia. Según El Sol de México, la Cámara Alta cerró la ventana de acceso a la información y borró una década de datos sobre su gasto público. Este retroceso contrasta con los discursos de apertura y combate a la corrupción que han caracterizado al actual gobierno y a sus aliados. El sur—y Oaxaca en particular—ha padecido históricamente los estragos de la opacidad y la discrecionalidad en el ejercicio de los recursos públicos, por lo que este tipo de decisiones no pueden pasar desapercibidas ni normalizarse.
El INE, Morena y la disputa presupuestal
Otro frente abierto es el del Instituto Nacional Electoral (INE). Morena y la presidenta Sheinbaum han respaldado una reducción de cinco mil millones de pesos al presupuesto del órgano electoral (El Informador), a la par de intentar desligarse de escándalos recientes, como la trama de corrupción que involucra a Taddei y los hermanos Hernández Casillas (EL PAÍS). La versión oficial es que el origen del problema se encuentra en la era de Lorenzo Córdova. No obstante, los problemas de fondo persisten y la asfixia presupuestal al árbitro electoral puede tener consecuencias graves para la democracia, especialmente en regiones donde la gobernabilidad y la equidad electoral son más frágiles, como Oaxaca y Chiapas.
En conferencia, Sheinbaum afirmó que, según información disponible, tanto Taddei como los empresarios señalados “parece que sí siguen en México”, aunque ha solicitado un informe formal al Instituto Nacional de Migración (La Jornada, El Sol de México). La postura pública de la presidenta busca tomar distancia, pero el caso revela las tensiones internas en Morena y la urgencia de fortalecer, no debilitar, las instituciones electorales.
El sur en el discurso, ¿y en los hechos?
Que la presidenta visite Chiapas y hable de educación y cultura—como cuando destacó los festivales Voces Vivas y Original para promover la riqueza cultural del país (News Hidalgo)—es relevante. Pero más allá de lo simbólico, el sur sigue enfrentando desafíos estructurales: violencia, migración (como la nueva caravana de migrantes cruzando la frontera de Chiapas, reportada por La Jornada), rezago económico y una débil presencia institucional.
La pregunta de fondo es si el nuevo poder presidencial, que hoy da señales de firmeza y cercanía, será capaz de incidir en cambios reales en Oaxaca, Chiapas y el resto del sur. Por ahora, la administración Sheinbaum se muestra activa y atenta, pero la prueba será traducir discursos en políticas públicas efectivas y transparentes, en un contexto nacional que exige, más que nunca, instituciones sólidas y apertura a la ciudadanía.
Esta es mi opinión.
Rodrigo Villalobos · Palacio y Plaza. Columna de opinión elaborada con asistencia de inteligencia artificial a partir de información publicada por otros medios.
