Sheinbaum advierte que Washington fragmenta el T-MEC al negociar por separado
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum alertó que la decisión de Estados Unidos de entablar negociaciones bilaterales con cada socio comercial pone en riesgo la coordinación del T-MEC, aunque el tratado sigue vigente y no se ha roto, según informó la Casa Blanca y reportaron agencias como Reuters y Bloomberg.
En un llamado público, Sheinbaum dijo que México atenderá cualquier espacio de diálogo, pero pidió que esos acercamientos no erosiones las reglas conjunto que han beneficiado a millones de trabajadores y empresas en la región. La advertencia llega después de que, según reportes de Reuters, Washington iniciara conversaciones separadas con Canadá y México sobre asuntos específicos del comercio y la seguridad económica.
¿Qué significa esto para la gente? Para empleados de la industria automotriz en Monterrey o para productores agrícolas en Sinaloa, la fragmentación de la mesa trilateral puede traducirse en incertidumbre: cambios en reglas de origen, nuevos aranceles temporales o soluciones de controversias distintas que compliquen cadenas de suministro. Bloomberg señala que empresas transnacionales ya miran con atención cualquier señal de cambio en las normas que regulan flujos de piezas, inversión y permisos laborales.
Desde la Secretaría de Economía, fuentes consultadas por medios enfatizan que el T-MEC sigue vigente y que México defenderá sus intereses comerciales. Al mismo tiempo la Secretaría de Relaciones Exteriores ha planteado la necesidad de mantener una coordinación trilateral que permita estabilidad a exportadores, maquiladoras y pequeñas empresas que dependen del comercio con Estados Unidos y Canadá.
El riesgo no es solo técnico. Cuando la política comercial se reorganiza por separado, las pequeñas y medianas empresas suelen pagar el precio más alto: mayor burocracia, costos de adaptación y pérdida de mercados. Por eso la postura de Sheinbaum no es solo política, sino también social: proteger empleos y el poder adquisitivo frente a decisiones que se toman en Washington.
Analistas consultados por Reuters coinciden en que negociar por separado puede dar flexibilidad táctica a la Casa Blanca, pero también abre la puerta a incoherencias entre socios. En el terreno político, la administración federal mexicana busca ahora el apoyo del Congreso para asegurar transparencia y mecanismos de rendición de cuentas en cualquier negociación que afecte el T-MEC.
Sheinbaum propuso un doble camino: defender la vigencia del tratado trilateral y, al mismo tiempo, mantener canales bilaterales donde sean necesarios para resolver temas concretos. Esa fórmula busca reducir el impacto inmediato en familias y trabajadores, mientras se protege el marco institucional que ha permitido la integración regional.
El gobierno mexicano también anunció que intensificará la comunicación con sectores productivos, sindicatos y cámaras empresariales para evaluar escenarios y elaborar medidas de contingencia. La intención, dijeron fuentes oficiales citadas por Bloomberg, es que cualquier cambio se haga con evidencia, reglas claras y participación ciudadana.
En definitiva, la alerta de Sheinbaum plantea una cuestión central: las reglas comerciales no son solo una materia de mesas técnicas, sino decisiones que alcanzan el bolsillo de la gente. Mantener el T-MEC efectivo, o al menos gestionar con transparencia cualquier negociación paralela, será clave para evitar que la incertidumbre se traduzca en menos empleo y mayor costo de vida.
Fuentes: Presidencia de la República, Secretaría de Economía, Secretaría de Relaciones Exteriores, Reuters, Bloomberg.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Aristegui Noticias .
