Renuncia en el IMSS de Durango tras muertes de recién nacidos; nuevo delegado priorizará a las familias
Cambio de mando después de protestas y apertura de investigaciones
Durango. Tras la muerte de cinco recién nacidos atendidos en unidades del Instituto Mexicano del Seguro Social en Durango, el organismo anunció un cambio de representación en la entidad. El IMSS informó que Saúl Nevárez Jiménez asumirá como nuevo delegado y que la sustitución responde a la necesidad de restaurar la confianza y dar respuesta a las familias afectadas.
En sus primeras declaraciones, Nevárez Jiménez aseguró que su prioridad «será la atención de las familias de los recién nacidos afectados». El relevo se da en un clima de presión social: familiares se concentraron frente a instalaciones médicas y colectivos locales exigieron explicaciones públicas y medidas de reparación.
Según un comunicado del propio IMSS, además del cambio administrativo se ordenó una revisión interna de los protocolos en neonatología y en el manejo de insuficiencias que pudieron contribuir a los decesos. La Fiscalía General del Estado de Durango confirmó la apertura de una carpeta de investigación para esclarecer las causas y deslindar responsabilidades.
Autoridades estatales y del IMSS han señalado que las pesquisas buscan identificar fallas en procesos clínicos, en la cadena de insumos o en la atención. La Secretaría de Salud de Durango afirmó que colaborará con las indagatorias y con auditorías para revisar personal, equipos y el cumplimiento de protocolos.
Para las familias, ese tipo de medidas son urgentes pero insuficientes si no van acompañadas de acompañamiento concreto: apoyo psicológico, cobertura de gastos funerarios y garantías de no repetición. Organizaciones civiles que siguen el caso han pedido además transparencia plena de los expedientes y acceso a los resultados de las investigaciones.
El cambio de delegado abre una ventana para reformas prácticas en el servicio: más supervisión permanente en salas de parto y neonatal, capacitación continua del personal y verificaciones externas en el estado del equipo médico. Si bien el IMSS ha prometido dichas acciones, expertos y colectivos coinciden en que la recuperación de la confianza requiere plazos claros y resultados verificables.
Como periodista en Durango consulté a representantes del IMSS y a familiares afectados; las fuentes coinciden en la necesidad de que la respuesta institucional vaya más allá de comunicados. La Fiscalía deberá determinar responsabilidades mientras las familias esperan respuestas y el nuevo delegado, según dijo, enfocará sus primeros días en atender directamente a quienes perdieron a sus bebés.
Este episodio pone sobre la mesa una pregunta comunitaria: cómo garantizar que la protección de la salud materna y neonatal deje de depender de reacciones y pase a ser una política permanente y vigilada por la ciudadanía. El llamado de los colectivos y de la sociedad es claro: acompañamiento humano, investigaciones rigurosas y medidas que eviten que tragedias así se repitan.
Fuentes: IMSS, Fiscalía General del Estado de Durango y Secretaría de Salud de Durango.
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