Territorium propone diálogo público con la UNAM y defiende integridad de su examen

La empresa Territorium pidió este miércoles un encuentro público con la Universidad Nacional Autónoma de México para aclarar las dudas sobre la evaluación que aplicó recientemente y negó que existan fallas en su plataforma. En un comunicado, la compañía sostuvo que “la integridad de una evaluación no depende únicamente de la seguridad tecnológica, sino también de la seguridad académica del examen”, y ofreció someterse a una revisión conjunta.

La petición llega en medio de cuestionamientos y reclamos de aspirantes que han expresado incertidumbre sobre los resultados. Según Territorium, parte del malestar se debe a la interpretación de protocolos y no a un problema técnico de la plataforma. La empresa afirmó que dispone de registros y bitácoras que, dice, acreditan la correcta operación del sistema durante la aplicación.

Para muchos estudiantes, un examen de admisión o de certificación es más que una calificación: es una puerta al futuro. Cuando esa puerta parece tambalear, aumentan la ansiedad y la desconfianza. Territorium planteó que la solución pasa por transparencia y por un diálogo con la UNAM que incluya acceso compartido a auditorías y evidencias, y ofreció colaborar con peritajes independientes.

Por su parte, hasta el cierre de esta nota la UNAM no había emitido un pronunciamiento formal que acepte o rechace la propuesta de encuentro. Fuentes universitarias consultadas en días recientes subrayaron la importancia de garantizar tanto la seguridad tecnológica como la validez académica de los instrumentos de evaluación, sin que esto signifique asumir responsabilidad antes de un aclaración técnica y procedimental.

El caso plantea preguntas de fondo sobre cómo se validan exámenes a gran escala en la era digital. No basta con que una plataforma funcione sin caídas; también hace falta que el diseño de la prueba, la cadena de custodia del contenido y los mecanismos de revisión eviten filtraciones o errores de interpretación. Expertos en evaluación educativa consultados por este medio han insistido en la necesidad de procesos transparentes, con participación de las partes involucradas y con posibilidad de auditoría externa.

En el terreno práctico, lo que piden los estudiantes es sencillo: certidumbre sobre si su resultado refleja su desempeño y no un fallo del sistema. Territorium propone que esa certidumbre se construya en un encuentro abierto con la UNAM y con la opción de análisis independiente; la universidad, por ahora, mantiene reservas procesales habituales en estos casos.

Qué sigue: si la UNAM acepta el cara a cara, el diálogo podría incluir la revisión de logs, la metodología de aplicación y la evaluación de la seguridad académica. Si la universidad decide esperar peritajes o iniciar procedimientos internos, el proceso será más lento y la incertidumbre para los aspirantes podría prolongarse.

En cualquier escenario, la prioridad debería ser proteger a quienes se juegan una oportunidad educativa. Transparencia, rapidez y participación de actores independientes son las claves para recuperar confianza. Territorium lo plantea y espera a la UNAM; los estudiantes, mientras tanto, reclaman certezas.

Fuentes: comunicado de Territorium y declaraciones institucionales de la UNAM recogidas por este medio.

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Aristegui Noticias .