Oaxaca ensaya respuesta ciudadana mientras Polo se fortalece a huracán
Por Misael Sánchez | Oaxaca, Oax.
La Coordinación Estatal de Protección Civil, encabezada por Manuel Maza, reportó este miércoles que Oaxaca alcanzó cifras históricas en el segundo simulacro nacional, una movilización que sirvió para probar rutas de evacuación, comunicación y atención inmediata justo cuando la tormenta tropical Polo se intensificó a huracán categoría 1, según el Servicio Meteorológico Nacional.
Decenas de municipios costeños y de la cuenca del Papaloapan participaron en el ejercicio: escuelas, oficinas públicas y brigadas comunitarias activaron protocolos. La escena fue de revisión y práctica constante, como quien asegura ventanas y documentos antes de una lluvia fuerte: se probó desde la detección temprana hasta la apertura de albergues temporales y la coordinación con cuerpos de emergencia.
De acuerdo con Manuel Maza, el simulacro puso a prueba “la capacidad de respuesta” del estado y permitió identificar puntos débiles en comunicación local y el abastecimiento en albergues. La Coordinación Estatal de Protección Civil informó que se mantienen en fase de preparación ante los efectos que generará Polo, que trae consigo lluvias intensas, vientos sostenidos y oleaje elevado en costas oaxaqueñas, reportó el Servicio Meteorológico Nacional.
Aunque el ejercicio fue valorado como un avance, la propia evaluación oficial reconoció retos pendientes: reforzar los avisos a comunidades rurales aisladas, garantizar agua y atención médica en refugios y mejorar la logística de apoyo a personas con movilidad reducida. Estos hallazgos confirman que practicar no es un fin, sino un termómetro para medir qué falta por hacer.
Para la población, las recomendaciones son claras y sencillas: mantener un plan familiar, tener a la mano documentos importantes en bolsa impermeable, preparar un kit básico con agua, alimentos no perecederos y medicinas, y seguir las indicaciones oficiales de Protección Civil y del Servicio Meteorológico Nacional. Las autoridades pidieron también evitar rumores y confiar en los boletines oficiales.
Este simulacro llega en un momento político y social sensible: la coordinación entre gobierno estatal y municipales fue visible, pero ciudadanos y organizaciones civiles piden mayor inversión en infraestructura resistente y una estrategia sostenida de prevención —no solo reacciones puntuales— que incluya educación comunitaria y acceso a seguros para productores del campo y la pesca.
Oaxaca demostró que puede movilizarse rápido; ahora el reto es transformar esa capacidad en medidas permanentes que reduzcan riesgos reales. La voz de la ciudadanía y la vigilancia crítica serán clave para que las lecciones del simulacro se traduzcan en calles, techos y caminos menos vulnerables cuando Polo toque las costas.
Fuentes: Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (Manuel Maza), Servicio Meteorológico Nacional.
