Más de 100 mil reciben servicios del DIF en el Istmo
Ciudad Ixtepec, Oax. — Más de 100 mil personas de la región del Istmo de Tehuantepec fueron atendidas por el DIF Oaxaca durante su Gira Estatal de Rendición de Cuentas, informó la titular del organismo, Bolaños Quijano. Según el DIF Oaxaca, la atención incluyó acciones en salud y asistencia social dirigidas a niñas, niños, adolescentes, personas mayores y personas con discapacidad.
En recorridos por municipios como Ciudad Ixtepec y zonas rurales próximas, el DIF detalló que se ofreció atención integral: consultas médicas, programas de prevención, valoración nutricional y entrega de apoyos asistenciales. La institución sostiene que estas intervenciones buscan cerrar brechas de acceso que históricamente han afectado al Istmo.
Para las familias de la región, el impacto es tangible: mayor acceso a consultas básicas sin largos traslados y apoyos para personas con movilidad limitada. Vecinos consultados sobre los resultados destacan que, además de la atención directa, las jornadas generan información útil sobre salud preventiva y vinculan a la población con programas estatales.
No obstante, la propia rendición de cuentas reconoce retos por delante. El DIF Oaxaca señala la necesidad de consolidar servicios permanentes, fortalecer la infraestructura local y garantizar personal capacitado para mantener la continuidad de los programas en comunidades dispersas del Istmo.
Expertos y actores locales coinciden en que las brigadas y jornadas son un avance importante, pero que la solución duradera pasa por combinar atención inmediata con políticas públicas sostenidas en educación en salud, rehabilitación y una mejor coordinación interinstitucional.
Desde la óptica institucional, la gira sirvió también para recoger testimonios y evaluar prioridades regionales. El informe del DIF Oaxaca detalla cifras y tipos de apoyos entregados, y anuncia seguimientos para las familias que requieren servicios de largo plazo.
La apuesta, explican autoridades, es que la red de atención funcione como una malla de seguridad: detectar problemas temprano, responder con recursos concretos y enlazar a la población con programas de salud y bienestar social. Para que esa malla no tenga agujeros hace falta inversión sostenida y vigilancia ciudadana.
La invitación del organismo y de la comunidad es a mantener el diálogo entre autoridades y ciudadanía, exigir transparencia en el uso de recursos y participar en la evaluación pública de las políticas. Solo así, afirman, se podrán convertir las acciones puntuales en cambios permanentes que mejoren la vida cotidiana en el Istmo.
