Un taller en Juchitán impulsa la economía de mujeres
Oaxaca de Juárez, Oax., 26 de octubre de 2026.- En un salón del municipio de Juchitán de Zaragoza, la Secretaría de las Mujeres del Estado de Oaxaca puso en marcha el taller Hermandad Mujer Primavera “Quibanu bizudi” (elabora tu rabona), una propuesta gratuita que busca no solo enseñar una técnica artesanal, sino abrir puertas económicas y sociales a las participantes dentro del marco del Plan Juchitán para la Paz, la Justicia y el Bienestar.
La iniciativa, dijo en entrevista la Secretaría de las Mujeres, combina capacitación técnica con módulos sobre comercialización y derechos laborales. En palabras de la propia dependencia, se trata de «fortalecer capacidades productivas y crear redes de apoyo entre mujeres», una estrategia pensada para enfrentar la precariedad que muchas juchitecas viven como jefas de familia o emprendedoras informales.
Para María Santiago, participante de 42 años que vive del comercio informal, el taller ha sido más que aprender a confeccionar. «Aquí no solo me enseñaron los pasos para hacer la rabona, me mostraron cómo ponerle precio, cómo contar los costos y dónde vender sin depender solo del mercado local», contó. Su testimonio refleja el objetivo práctico de la Secretaría: convertir una habilidad tradicional en fuente de ingresos sostenible.
El taller incorpora técnicas locales y pretende respetar saberes comunitarios. Según la Secretaría de las Mujeres, las sesiones buscan que las productoras recuperen procesos culturales mientras acceden a herramientas para la venta en ferias, tiendas comunitarias y plataformas digitales. La idea, explican, es que la artesanía deje de ser una ocupación de subsistencia y pase a ser una actividad económica con mejores márgenes.
El Plan Juchitán para la Paz, la Justicia y el Bienestar —programa del Gobierno del Estado para atender daños sociales y económicos en la región— incluye esta y otras acciones destinadas a generar empleo y tejido social. Sin embargo, especialistas consultados por este medio señalan que la capacitación debe acompañarse de medidas de largo plazo: acceso a microcréditos, puntos de venta estables, certificación de productos y políticas públicas que garanticen mercados justos.
Entre los retos que identifican las mismas mujeres están la logística para llegar a ferias en otras ciudades, el costo de insumos y la falta de un punto de venta permanente en Juchitán. «Si nos ayudan con un espacio seguro para vender y con asesoría contable, podríamos duplicar las ventas en meses», comentó Ana López, otra asistente al taller.
La Secretaría de las Mujeres reporta que acciones como esta han beneficiado a decenas de mujeres en la región desde su arranque, y que se planea replicar el modelo en otras comunidades del Istmo. Aun así, organizaciones sociales locales recuerdan que la inversión pública debe ser sostenida y alineada con iniciativas comunitarias para evitar dependencia temporal de programas estacionales.
Más allá del ingreso inmediato, el taller tiene impacto simbólico: refuerza la idea de que la economía local puede sostenerse en cadenas de valor más justas y en el reconocimiento del trabajo reproductivo y artesanal de las mujeres. La combinación de formación técnica, acompañamiento institucional y apertura a mercados es, para la Secretaría de las Mujeres, una vía para construir autonomía económica.
La evaluación de estas políticas será clave en los próximos meses. Para que la promesa se traduzca en cambios duraderos, las participantes, la autoridad estatal y el ayuntamiento de Juchitán deberán coordinarse: facilitar espacios de venta, apoyar la certificación de productos y brindar acceso a microfinanciamiento son algunos pasos pendientes.
Mientras tanto, en el taller se siente un ánimo práctico: manos que aprenden, cuentas que se hacen en voz alta y planes de venta para los fines de semana. «No es solo coser», dice María, «es decidir que ya no me conformo con vender al día; quiero un ingreso que alcance para la escuela de mis hijos». Esa frase resume la apuesta del programa y el desafío que viene: convertir habilidades en autonomía real.
Fuente: Secretaría de las Mujeres del Estado de Oaxaca.
