Uabjo y Hilo Morado ponen en marcha ruta 25N para reforzar la seguridad de mujeres en Oaxaca
Oaxaca de Juárez, Oax., 26 de octubre de 2026. Con el inicio del operativo Violeta denominado Ruta 25N, la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) y el colectivo Hilo Morado anunciaron este martes una serie de acciones coordinadas para prevenir la violencia de género y proteger a las mujeres dentro y alrededor de los campus universitarios.
La UABJO informó que la Ruta 25N —nombre que remite al 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer— combina medidas de prevención, acompañamiento y capacitación. Según la universidad, el plan contempla brigadas de acompañamiento nocturno, puntos seguros en accesos y transporte, campañas informativas y canales de atención legal y psicológica para víctimas y testigos.
Por su parte, el colectivo Hilo Morado señaló que la iniciativa busca “tejer redes” entre estudiantes, personal académico y organizaciones civiles para que la prevención no sea solo señalética, sino prácticas cotidianas que modifiquen espacios y relaciones. En un comunicado, las activistas destacaron la importancia de que la comunidad universitaria participe activamente y denuncie agresiones sin revictimización.
Representantes de la UABJO precisaron que Ruta 25N arrancará con jornadas de capacitación dirigidas a personal administrativo, seguridad y representantes estudiantiles, donde se abordarán protocolos de actuación, rutas de acompañamiento y rutas de denuncia. La universidad aseguró que estas acciones se implementarán con seguimiento y evaluaciones periódicas para medir su eficacia.
El anuncio ocurre en un contexto en que organizaciones civiles y autoridades han insistido en la necesidad de políticas concretas en espacios educativos. De acuerdo con la UABJO y Hilo Morado, la estrategia busca cerrar brechas que suelen dejar a las víctimas sin apoyo inmediato: desde el miedo a denunciar hasta la falta de rutas seguras para regresar a casa después de clases o eventos.
Especialistas consultados por la universidad señalaron que medidas como puntos seguros y acompañamiento presencial reducen la sensación de vulnerabilidad, pero advirtieron que se requieren también cambios culturales sostenidos en el tiempo. La iniciativa reconoce este reto y plantea campañas educativas permanentes, además de la articulación con autoridades municipales y organizaciones formales de salud y justicia.
La puesta en marcha de Ruta 25N incluye además un componente de comunicación: carteles, talleres y charlas que describen cómo identificar agresiones, cómo apoyar a una víctima y cómo activar los canales de ayuda. Hilo Morado enfatizó que la prevención comunitaria debe incluir formación en masculinidades y corresponsabilidad para evitar la normalización de conductas agresivas.
Aunque la UABJO destacó la voluntad institucional y el respaldo logístico, el colectivo y activistas presentes en el lanzamiento pidieron claridad en los indicadores que permitirán evaluar resultados. “Proponer medidas está bien; medir su impacto es indispensable”, afirmó Hilo Morado en su pronunciamiento, subrayando la necesidad de informes públicos y de la participación constante de la comunidad estudiantil.
La iniciativa también abrirá espacios de atención legal y psicológica conjunta, articulados entre la universidad y organizaciones civiles, para dar respuesta inmediata a quienes denuncien agresiones. Las autoridades universitarias dijeron que se habilitarán mecanismos confidenciales para proteger a denunciantes y evitar represalias.
En palabras de la UABJO, Ruta 25N pretende convertirse en un modelo replicable en otras instituciones educativas de la entidad, siempre que exista coordinación efectiva con los municipios y el compromiso de asignar recursos humanos y financieros sostenibles. Hilo Morado, por su parte, llamó a la ciudadanía a mantenerse vigilante y a participar en las jornadas para que la protección no dependa solo de anuncios institucionales.
La UABJO y el colectivo Hilo Morado invitan a la comunidad universitaria a informarse sobre las primeras actividades de la Ruta 25N y a sumarse a las brigadas y talleres. Ambas organizaciones coincidieron en que la prevención de la violencia de género es una tarea colectiva: requiere acción institucional, vigilancia ciudadana y la convicción de que los espacios educativos deben ser seguros y dignos para todas las personas.
