Presunto sicario del cjng relata cómo ocultaban cadáveres en viviendas de Jalisco
Un hombre señalado como integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación relató, según información de El Imparcial de Oaxaca, la forma en que privaban de la libertad a personas y luego las trasladaban a casas usadas como depósitos de cuerpos en distintos municipios de Jalisco. El testimonio aporta detalles sobre la logística interna que, de confirmarse, explicaría parte del aumento de desapariciones en la región.
De acuerdo con la versión publicada por El Imparcial de Oaxaca, el presunto integrante describió rutas, vehículos y la función de viviendas que servían para ocultar y, en ocasiones, deshacerse de los cuerpos. Señaló que operaban con horarios y señalamientos precisos para evitar la vigilancia, y que algunas casas eran acondicionadas para impedir que los vecinos notaran movimientos sospechosos.
Estos relatos coinciden con la percepción de familias y organizaciones civiles que han denunciado la existencia de “hornos” o “casas de seguridad” en las que se cometen delitos y se ocultan evidencias. Para quienes viven en las zonas afectadas, la consecuencia es doble: temor cotidiano y la imposibilidad de enterrar a sus muertos con dignidad, un daño social que trasciende lo individual.
Ante esto, las voces sociales piden a las autoridades mayor transparencia en las investigaciones y acciones concretas: identificación de inmuebles utilizados por grupos delictivos, fortalecimiento de peritajes forenses y protección a testigos. También reclaman programas de apoyo a las familias de las víctimas, acompañamiento psicológico y mecanismos que permitan la búsqueda efectiva de personas desaparecidas.
La aparición de testimonios como el difundido por El Imparcial de Oaxaca obliga a poner en el centro la responsabilidad institucional. Las policías locales y la Fiscalía de Jalisco deben avanzar con diligencia en las indagatorias y rendir cuentas sobre los resultados. Al mismo tiempo, es necesario reforzar políticas públicas que prevengan la violencia: inversión en seguridad comunitaria, empleos dignos y educación como alternativas reales frente al reclutamiento criminal.
El relato también abre una discusión sobre la colaboración entre autoridades y ciudadanía. Denuncias, denuncias anónimas seguras y la protección efectiva de quienes aportan información son elementos clave para desmantelar redes y evitar la repetición de estos hechos.
Mientras tanto, las familias siguen buscando respuestas. Su presión y la atención pública pueden empujar a que haya avances; pero esos avances requieren voluntad política sostenida, recursos y controles claros para que la justicia no quede en palabras.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El Imparcial
