Sheinbaum apuesta por jóvenes tecnólogos para renovar reservas de medicamentos
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que impulsará la modernización de los almacenes de medicinas del país y que para ello integrará un equipo con egresados del Tecnológico Nacional de México, del Instituto Politécnico Nacional, de la Universidad Nacional Autónoma de México y de una universidad de Campeche, según informó la Presidencia de la República.
La propuesta, explicada por la propia Sheinbaum en una rueda de prensa citada por la Secretaría de Salud, busca usar herramientas digitales para que los medicamentos de hospitales y centros de salud se gestionen como si tuvieran GPS: saber qué hay, dónde está y cuánto tiempo puede durar. La intención es reducir pérdidas por caducidad, evitar duplicidad de compras y cortar las fallas que pacientes y personal médico han denunciado en distintos estados.
En el discurso oficial se insistió en dos ideas concretas: aprovechar el talento joven en ingeniería y sistemas, y vincular a universidades públicas con la operación cotidiana de las bodegas. Para la Presidencia, esta mezcla de conocimiento técnico y experiencia local —desde estudiantes de campus nacionales hasta una institución de Campeche— puede acelerar la digitalización sin depender únicamente de contratos caros con empresas privadas.
¿Qué cambiaría en la práctica? Unos ejemplos: controles digitales de temperatura para vacunas, inventarios en tiempo real que alerten antes de que falten claves esenciales, y sistemas que permitan mover existencias entre hospitales con rapidez. Esos cambios pueden traducirse en menos citas canceladas, ahorro en compras y menos viajes innecesarios para conseguir medicinas.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta retos claros. El presupuesto para modernizar infraestructura, la capacitación del personal en todo el país y la interoperabilidad entre sistemas estatales y federales son aspectos que la Secretaría de Salud deberá detallar. Además, expertos consultados por este diario recuerdan que la tecnología no sustituye procesos administrativos y compras transparentes; sin ellas, los riesgos de desabasto persisten.
La propuesta de Sheinbaum abre una ventana de oportunidad para que jóvenes ingenieros y técnicos se involucren en un problema cotidiano que afecta a millones. Si funciona, sería un ejemplo de política pública que combina innovación y servicio público; si no, mostrará que la tecnología por sí sola no alcanza sin decisiones administrativas y recursos sostenidos.
La Presidencia promete presentar en las próximas semanas un plan piloto y los criterios de selección de los equipos universitarios. Mientras tanto, la pregunta para la ciudadanía queda sobre la mesa: ¿queremos que el talento joven no solo programe aplicaciones, sino que también cuide lo que permite a las personas vivir mejor, como los medicamentos que salvan vidas?
Fuentes: Presidencia de la República, Secretaría de Salud, Tecnológico Nacional de México, Instituto Politécnico Nacional, Universidad Nacional Autónoma de México.
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