Sierra Sur de Oaxaca registra segunda muerte humana por miasis en 10 meses
Autoridades y vecinos piden reforzar la vigilancia sanitaria tras el deceso de una mujer adulta mayor
La miasis por gusano barrenador causó un nuevo fallecimiento en Oaxaca: una mujer adulta mayor de la Sierra Sur perdió la vida, en lo que representa el segundo deceso humano relacionado con esta parasitosis en los últimos 10 meses, informó El Imparcial de Oaxaca.
Según reportes del medio y versiones de autoridades estatales, el caso se presentó en una comunidad rural donde el acceso a servicios de salud es limitado. La Secretaría de Salud de Oaxaca confirmó que el episodio está bajo estudio y que se han activado protocolos para identificar el origen de la infección y evitar contagios secundarios.
La miasis ocurre cuando ciertas moscas depositan sus larvas en heridas abiertas, tejido necrosado o cavidades del cuerpo; las larvas se alimentan de tejido y pueden provocar infecciones graves si no se tratan a tiempo. En zonas rurales, la presencia de animales domésticos y la falta de atención oportuna a lesiones aumentan el riesgo.
Este segundo deceso en menos de un año encendió la preocupación de médicos comunitarios y organizaciones civiles que exigen mayor capacitación del personal en centros de salud rurales, suministro de insumos para curación de heridas y campañas de educación sobre higiene, cuidado de mascotas y manejo de residuos, medidas que ayudan a prevenir la proliferación de moscas. El Imparcial de Oaxaca recoge testimonios de familiares que señalan demoras en la atención por distancia y limitaciones en el servicio.
Especialistas consultados por medios locales recomiendan que ante heridas, úlceras o lesiones que presentan dolor, secreción o mal olor se busque atención médica inmediata. También enfatizan la importancia de mantener limpias las viviendas, encerrar o cuidar a los animales y cubrir las heridas hasta recibir atención profesional.
Desde una perspectiva pública y comunitaria, la situación pone en evidencia la necesidad de combinar acciones: fortalecer la vigilancia epidemiológica en municipios marginados, dotar de personal y medicamentos a clínicas rurales, y promover campañas locales de prevención que involucren a autoridades, centros de salud y líderes comunitarios.
El nuevo fallecimiento obliga a no bajar la guardia. Gobernantes y sociedad civil tienen la oportunidad de convertir una tragedia en una lección práctica: invertir en salud preventiva y atención primaria salva vidas, sobre todo en regiones como la Sierra Sur donde la distancia y la precariedad agravan riesgos que, con medidas oportunas, son evitables.
Fuente: El Imparcial de Oaxaca y reportes de la Secretaría de Salud de Oaxaca.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
