Basura y malos olores golpean a puerto escondido; gobierno estatal exige respuestas
Habitantes y empresarios advierten pérdida de turismo; el gobernador señala falta de coordinación municipal
Puerto Escondido, Oaxaca. — La acumulación de desechos y el mal olor que se percibe en varias zonas de Puerto Escondido han encendido las alarmas entre residentes y prestadores de servicios turísticos. Según reportes de El Imparcial de Oaxaca y fuentes locales, montones de basura en calles y puntos cercanos a playas han atraído insectos y roedores, y comerciantes aseguran que ya se registran cancelaciones y una caída en reservaciones.
El gobernador Salomón Jara criticó en días recientes la gestión del ayuntamiento de San Pedro Mixtepec, municipio al que pertenece Puerto Escondido, y reclamó acciones concretas para contener la emergencia sanitaria y recuperar la imagen del destino. En sus declaraciones pidió coordinación entre los niveles de gobierno y resultados visibles en el corto plazo.
Vecinos entrevistados por El Imparcial de Oaxaca relatan que los problemas se han agudizado desde que disminuyeron las rutas de recolección o cuando se han presentado fallas en la maquinaria. “Hay basura en las esquinas, huele mal por las noches y ya vimos ratas cerca de algunos comercios”, dice una vendedora en la zona turística. Empresarios señalan que, además de la mala imagen, existe el riesgo real de pérdida de empleos si no se actúa.
El impacto es antes que nada económico y de salud pública. Puerto Escondido es uno de los polos turísticos más importantes de la costa oaxaqueña: playas como Zicatela atraen a surfistas y visitantes nacionales y extranjeros. Cuando la limpieza y el manejo de residuos fallan, el daño se multiplica: menos visitantes, menos ingresos para hoteles y restaurantes, y mayor vulnerabilidad frente a enfermedades transmitidas por vectores.
Las autoridades municipales han reconocido dificultades operativas, según versiones recabadas por El Imparcial de Oaxaca, y atribuyen parte del problema a la falta de recursos y a la necesidad de mejorar la logística de recolección y disposición final. Desde la sociedad civil se solicita transparencia sobre contratos y tiempos de respuesta, además de un plan claro para el manejo de los residuos sólidos.
Organizaciones ambientalistas locales insisten en que la solución no es solo desplazar montones de basura. Proponen separar en origen, replantear rutas de recolección, invertir en compostaje y educación ciudadana para reducir residuos. También piden revisión de tiraderos a cielo abierto y la aplicación de sanciones a quienes depositen desechos en puntos prohibidos.
Para avanzar se requiere, en palabras de especialistas consultados, una estrategia que combine recursos estatales y municipales, supervisión ciudadana y participación de la iniciativa privada. El gobierno estatal, según comunicados y declaraciones públicas, ha ofrecido respaldo técnico y la posibilidad de apoyo material, pero insistió en que la ejecución es responsabilidad compartida y urgente.
Más allá de la disputa política entre gobierno del estado y autoridades de San Pedro Mixtepec —tema que El Imparcial de Oaxaca ha seguido—, la realidad en las calles es palpable: olores, basura y el temor de que la temporada alta se vea afectada. Vecinos y empresarios piden soluciones rápidas y sostenibles que no solo limpien la imagen, sino que garanticen salud y trabajo para la comunidad.
Qué sigue: vigilancia ciudadana, exigencia de resultados a las autoridades, y propuestas concretas de manejo de residuos. La ciudadanía puede participar informando puntos críticos, apoyando campañas de separación y exigiendo transparencia en el uso de recursos. La temporada turística está en juego y con ella la economía local; resolverlo requiere decisiones técnicas, recursos y voluntad política.
Redacción
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