Verde y pt buscan acuerdo con claudia, pero mantienen abierta la puerta a dante

Ciudad de México. Dirigentes del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido del Trabajo (PT) mantienen negociaciones para sumarse a la candidatura de Claudia Sheinbaum, aunque no descartan explorar una alianza con Movimiento Ciudadano, liderado por Dante Delgado. Así lo confirman fuentes consultadas por Reforma que siguen de cerca las conversaciones internas.

Las pláticas entre las fuerzas afines al oficialismo tienen dos frentes. Por un lado, hay una apuesta por cerrar filas con Sheinbaum: miembros del Verde y del PT consideran que una coalición con Morena potenciaría la oferta oficialista y evitaría fragmentar el voto en distritos clave. Por otro lado, existen contactos reservados con Movimiento Ciudadano como alternativa estratégica si las condiciones políticas o las exigencias de la coalición oficialista se vuelven inasumibles.

Fuentes internas citadas por Reforma señalan que las encuestas internas —calificadas como reservadas por los equipos— muestran escenarios variados en estados donde el voto es cortado o competitivo. Esos sondeos, dicen, están influyendo en la calculadora política de ambos partidos: si los números favorecen mantener la alianza, se priorizará a Claudia; si muestran desgaste o costos políticos, se pondrá sobre la mesa la opción de negociar con Dante Delgado y su estructura en municipios y legislaturas locales.

Otro elemento que tensiona las negociaciones es la reciente revisión de cuentas por parte de la Auditoría Superior de la Federación. Informes preliminares y señalamientos administrativos han encendido alarmas en las dirigencias del Verde y del PT, que temen que el escrutinio publique hallazgos en momentos sensibles de la negociación. Fuentes del PT comentaron a Reforma que la necesidad de limpiar pasivos y aclarar observaciones es condición para cualquier alianza duradera.

¿Qué significa esto para la ciudadanía? En términos prácticos, una fricción entre aliados abre la posibilidad de acuerdos locales distintos a los nacionales. Eso puede traducirse en candidaturas separadas, coaliciones fragmentadas en algunos estados y campañas con mensajes distintos sobre seguridad, salud y servicios públicos. Para la gente, significa también más incertidumbre sobre quién representará las prioridades locales y cómo se distribuirán los recursos y programas sociales durante la campaña.

La estrategia del PVEM y del PT combina pragmatismo y cautela. Por una parte, buscan mantener influencia en las decisiones de gobierno si se suman a la candidatura mayoritaria; por otra, no quieren quedar condicionados por políticas internas que puedan afectar su identidad y bases locales. En ese sentido, la figura de Dante Delgado y la estructura de Movimiento Ciudadano aparecen como una opción viable si se requiere negociar desde otra plataforma.

Analistas consultados por Reforma advierten que lo más probable es que las definiciones se vayan cerrando con base en varios factores: resultados de encuestas internas, acuerdos sobre candidaturas locales, la evolución de los procesos de auditoría y la presión de cuadros territoriales. En política, dicen, los pactos se ajustan como un traje: buscan que encaje sin rasgarse.

En los próximos días se esperan reuniones formales entre secretarios generales de ambos partidos y representantes de las coaliciones para intentar una hoja de ruta que evite rupturas públicas. Si las conversaciones prosperan, la ciudadanía verá un frente más unido; si fracasan, la competición electoral podría volverse más fragmentada y con ofertas divergentes en materia social y económica.

Reporta: Reforma.

Qué seguir: atención a comunicados oficiales del PVEM, PT y Movimiento Ciudadano, y a las resoluciones de la Auditoría Superior de la Federación que puedan marcar el ritmo de las negociaciones.

Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por La Politica online