Familias de Ayotzinapa recurren a la corte y exigen aclarar presencia de 17 normalistas en celdas de Iguala
Esta semana, Melitón Ortega, tío de Mauricio Ortega, dijo que autoridades federales ratificaron información sobre 17 estudiantes en las celdas municipales la noche de su desaparición; las familias piden investigación profunda
Ciudad de México. Las familias de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa dieron un paso más en su búsqueda de verdad y justicia: llevaron su reclamo a instancias judiciales y exigieron que el Estado investigue a fondo la nueva línea sobre la presencia de 17 estudiantes en las celdas de la Policía Municipal de Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014.
“Nos dijeron que 17 estuvieron en las celdas, y eso se tiene que investigar”, aseguró Melitón Ortega, tío del estudiante Mauricio Ortega, en entrevista con familiares y medios. Ortega y otros padres y madres han señalado que la información fue ratificada por funcionarios federales, a quienes responsabilizan de no haber agotado esa pista.
La acusación reabre preguntas clave sobre la cadena de custodia de los normalistas y el papel de autoridades locales y federales. Familias, acompañadas por organizaciones de derechos humanos, señalaron ante los tribunales la necesidad de peritajes independientes, acceso completo a archivos y a testimonios, y la reconstrucción de las agendas y comunicaciones de policías y servidores públicos esa noche.
La Fiscalía General de la República, que ha llevado distintas líneas de investigación a lo largo de la década, ha dicho en ocasiones anteriores que trabaja con peritajes y colaboración internacional. Pese a ello, las familias sostienen que persisten omisiones y contradicciones en las versiones oficiales, y por eso decidieron acudir a la justicia para forzar medidas que no han ocurrido por la vía administrativa.
Esta demanda judicial no es solo técnica: es una demanda pública que busca restituir la confianza en las instituciones. Para los familiares, la diferencia entre una investigación superficial y una investigación exhaustiva equivale a saber si el Estado protege a sus ciudadanos o si permitió, encubrió o dejó pasar irregularidades. Como dice Melitón Ortega, “sin la verdad no hay justicia, y sin justicia no hay paz en nuestras familias”.
Expertos en derechos humanos consultados por las familias han insistido en la importancia de la evidencia forense y de audiencias públicas que permitan contrastar versiones. La historia de Ayotzinapa, marcada por la llamada “verdad histórica” que muchas organizaciones y familiares cuestionaron, obliga a repasar cada dato con lupa y sin concesiones.
Más allá del litigio, los padres estiman que esta movilización ante la corte puede generar consecuencias prácticas: nuevas órdenes de investigación, reaperturas de líneas de pesquisa y la intervención de peritos internacionales. También esperan que sirva de ejemplo para otras familias afectadas por desapariciones forzadas en México, donde la impunidad sigue siendo un problema estructural.
Las familias anunciaron que mantendrán presión hasta que la justicia ofrezca resultados verificables. Mientras tanto, el reclamo de Melitón Ortega y de los demás padres resuena como un recordatorio de que, a casi una década de los hechos, la memoria y la exigencia ciudadana siguen siendo vías indispensables para presionar al Estado a cumplir su deber.
Fuente: declaraciones de Melitón Ortega y familiares de los normalistas; seguimiento de procesos por la Fiscalía General de la República.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por Aristegui Noticias .
