Productores y gobierno se unen en Oaxaca para defender el maíz nativo
La Ciénega, Zimatlán, Oax., 29 de septiembre de 2026.
En la celebración del Día Nacional del Maíz, productoras y productores de semillas se sentaron en ronda para compartir saberes, intercambiar semillas y trazar un plan común para proteger las variedades nativas que han alimentado a Oaxaca por generaciones. El encuentro fue convocado por la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader), que presentó medidas para apoyar la conservación, el registro comunitario y la reproducción de semillas locales.
«No es sólo guardar granos en frascos; es cuidar una memoria que está en la tierra y en las manos de la gente», dijo María López, productora de la comunidad de La Ciénega, quien llegó con bolsas de maíces blancos, rojos y moteados para intercambiar. Para muchas familias, explicó López, las semillas son patrimonio, medicina y comida: perderlas sería perder parte de su identidad.
Según Sefader, la iniciativa busca crear una red estatal de bancos comunitarios de semillas, talleres de rescate de variedades y cursos para jóvenes agricultores sobre prácticas de conservación. La Secretaría informó que se coordinará con municipios, universidades locales y organizaciones campesinas para registrar las variedades en catálogos comunitarios y para dotar de acompañamiento técnico y recursos iniciales a las colectivas y comités que ya trabajan en la materia.
El plan propone tres líneas de trabajo: conservación in situ en parcelas familiares, bancos comunitarios para almacenamiento seguro y sistemas de intercambio que fortalezcan la diversidad genética. Estas acciones, explicaron representantes de Sefader, buscan enfrentar amenazas como el cambio climático, la erosión genética por el uso de híbridos comerciales y la pérdida de saberes por la migración.
En la plaza se escucharon testimonios claros sobre los retos. «Antes mi abuela guardaba semilla de pozol; ahora hay menos manos que sepan cómo sembrarla y curarla», dijo José Hernández, ejidatario de la zona. La falta de recursos para mantener bancos de semillas y la ausencia de políticas locales que reconozcan los derechos de las comunidades sobre sus semillas siguen siendo obstáculos.
Especialistas que acompañaron el encuentro recordaron que proteger el maíz nativo no es solo una medida cultural: es una estrategia de seguridad alimentaria. Conservación de variedades significa resiliencia frente a plagas, sequías y cambios en los patrones de lluvia. En este sentido, Sefader declaró que las acciones se articulan con proyectos estatales de adaptación climática y con la promoción de mercados locales que valoren los granos tradicionales.
Sin embargo, voces críticas piden claridad y continuidad. Organizaciones campesinas presentes en el evento demandaron que los recursos para los bancos comunitarios sean permanentes y que las políticas no dependan de cambios administrativos. «Queremos acuerdos firmes, no promesas de un solo sexenio», señaló una representante, al tiempo que propuso la creación de mecanismos participativos para decidir sobre el uso de los recursos.
El encuentro en Zimatlán cerró con un compromiso: conformar un consejo comunitario para el maíz nativo que funcione como puente entre productoras, autoridades y centros de investigación. La meta, dijeron los asistentes, es que dentro de un año existan al menos cinco bancos comunitarios activos en la región y una red de intercambio que incluya conocimientos sobre siembra, cosecha y almacenamiento.
La recuperación del maíz nativo, subrayaron participantes y la Sefader, no es tarea exclusiva del gobierno; requiere la implicación de comunidades, jóvenes campesinos, consumidores y centros educativos. Como metáfora, dijeron muchos, se trata de mantener viva una conversación entre generaciones: las semillas son las palabras y la siembra es el diálogo.
Este proyecto abre una ventana para que la sociedad participe: desde comprar maíz local en mercados hasta apoyar iniciativas comunitarias. Si la memoria y la semilla se entrelazan, el futuro del maíz en Oaxaca tendrá más posibilidades de sobrevivir y alimentar a nuevas generaciones.
Fuente: Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader) y testimonios de productoras y productores presentes en el evento.
