Oaxaca refuerza medidas para proteger a niñas, niños y adolescentes
Oaxaca dio un paso visible hacia la protección de la infancia al ser la primera entidad del país en someter a diagnóstico la operatividad de la Prodennao, la Procuraduría encargada de la defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Así lo informó el Gobierno del Estado, y esa revisión fue reconocida por la UNICEF, que destacó el compromiso estatal para garantizar derechos y atención especializada.
El diagnóstico de la UNICEF busca revisar desde los protocolos de atención hasta la capacidad de respuesta en municipios y comunidades indígenas. Según el Gobierno del Estado, entre las medidas concretas que se han impulsado están la capacitación de personal en materia de derechos infantiles, la actualización de protocolos para casos de violencia y abandono, y la coordinación interinstitucional para mejorar el acceso a la justicia y la protección.
Estas acciones no son solo cambios en papeles. Significan, por ejemplo, mayor entrenamiento para quienes atienden llamadas de auxilio, trabajar con escuelas para detectar señales de riesgo y acercar servicios a zonas rurales donde las barreras de idioma y transporte complican la intervención. Como dice UNICEF, contar con diagnósticos es parecido a revisar los cimientos antes de construir: permite ver debilidades y priorizar recursos.
El Gobierno del Estado informó además que se avanza en la articulación con los municipios y en campañas de prevención en comunidades, incluyendo materiales en lenguas indígenas. No obstante, autoridades y organizaciones sociales reconocen retos claros: la necesidad de más personal especializado, presupuesto sostenido y mecanismos de acompañamiento para las familias afectadas.
En la práctica, la mejora de la Prodennao implica que una madre en la Mixteca que reporte un caso encuentre autoridades capacitadas que actúen con rapidez, que un menor en la costa tenga acceso a atención psicológica y legal, y que las escuelas sean espacios activos para la detección temprana. Es un trabajo de largo plazo que requiere vigilancia ciudadana y rendición de cuentas.
La postura de UNICEF y el reporte del Gobierno del Estado de Oaxaca ponen sobre la mesa avances y tareas pendientes. Ahora corresponde a la sociedad observar resultados tangibles, participar en iniciativas de prevención y exigir transparencia en el uso de recursos. Proteger a las niñas, niños y adolescentes es un esfuerzo colectivo que necesita claridad, voluntad y seguimiento permanente.
Fuente: Gobierno del Estado de Oaxaca y UNICEF
