Proponen cárcel por retirar el condón sin consentimiento
La iniciativa busca tipificar como abuso sexual la retirada o daño deliberado del preservativo; la pena aumentaría si provoca embarazo o infección.
Un diputado de Morena presentó una iniciativa para que retirar o dañar deliberadamente un condón sin el consentimiento de la otra persona sea delito, según reportes de El Universal y Animal Político. La propuesta propone incluir ese acto en el catálogo de abusos sexuales y aumentar la pena cuando derive en embarazo o en la transmisión de una infección.
La idea detrás de la iniciativa, según el legislador citado por El Universal, es proteger la autonomía corporal y la decisión sobre la salud sexual y reproductiva: “quitar el condón sin permiso es vulnerar la voluntad y la integridad de una persona”, señaló.
Para entender el efecto práctico: quitar un preservativo en medio de una relación consensuada es, para las víctimas y especialistas, más que un engaño. Es una violación de acuerdos básicos sobre riesgo y protección, una especie de “traición sanitaria” que puede dejar consecuencias físicas, emocionales y legales, explican fuentes consultadas por Animal Político.
No obstante, la iniciativa plantea debates técnicos y jurídicos. Expertos en derecho penal y organizaciones civiles advierten, según Animal Político, que tipificar el acto sin claridad sobre pruebas e instrumentos procesales podría dificultar su aplicación. ¿Cómo acreditar la intención? ¿Qué peritajes se requieren para relacionar el daño del preservativo con una infección? Son preguntas que deberán dirimirse en comisiones y tribunales.
En el plano sanitario, profesionales consultados por medios nacionales recuerdan que la medida podría ayudar a reducir riesgos de embarazos no deseados y de infecciones de transmisión sexual si va acompañada de campañas de educación sexual, acceso a métodos anticonceptivos y pruebas gratuitas. Castigar sin políticas públicas de acompañamiento sería poner la carreta delante del caballo.
La propuesta también se inscribe en un contexto internacional: países y jurisdicciones han comenzado a reconocer el llamado “stealthing” como una forma de violencia sexual, detalle que han apuntado diversos reportes extranjeros y nacionales citados por El Universal.
El camino legislativo aún es largo. La iniciativa deberá ser discutida en comisiones y someterse a votación en la Cámara de Diputados; ahí surgirán cambios, reservas y posturas encontradas entre legisladores, especialistas y organizaciones civiles, según fuentes de la propia Cámara y reportes de prensa.
Como lectora o lector, esto te afecta: toca la esfera íntima y la salud pública. Si te interesa, rastrea el trámite en la Cámara de Diputados, pregunta a tu representante y exige que cualquier cambio legal vaya acompañado de educación sexual, acceso a servicios de salud y protocolos claros de atención a víctimas. Fuentes: El Universal, Animal Político y comunicaciones oficiales de la Cámara de Diputados.
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