Mina Fernández: resistencia que impulsó Grupo RETO
Oaxaca. Mina Fernández se ha convertido en una referencia local para las mujeres que enfrentan cáncer de mama. Piedra angular en la creación de Grupo RETO, su trabajo combina acompañamiento emocional, apoyo práctico y campañas de detección que buscan reducir el aislamiento y la desinformación alrededor de esta enfermedad.
Su historia, contada a El Imparcial de Oaxaca, parte de una experiencia personal que la llevó a transformar el dolor en acción colectiva. «No quería que otras mujeres pasaran por lo mismo sin compañía ni información», dijo Mina en una charla con este diario. Esa decisión derivó en un proyecto que hoy articula a pacientes, voluntarias, profesionistas de la salud y redes comunitarias.
Grupo RETO ofrece acompañamiento psicológico, orientación para trámites médicos y enlaces con servicios públicos y privados. También organiza talleres de autocuidado, talleres de lactancia y sesiones de información sobre detección temprana, porque, como explica Mina, «la prevención salva vidas, pero saber dónde y cómo pedir ayuda también importa». Su enfoque combina la asesoría técnica con la cercanía humana que muchas mujeres reclaman en momentos difíciles.
María López, beneficiaria de las actividades del grupo, cuenta a El Imparcial de Oaxaca que el apoyo cambió su experiencia frente al tratamiento: «Cuando me diagnosticaron me sentí sola; en RETO encontré a alguien que me explicó los pasos, me acompañó a citas y me recordó que no era culpa mía». Testimonios como este muestran el impacto cotidiano que tiene el trabajo civil en la vida de las personas.
La labor de organizaciones comunitarias como Grupo RETO se enmarca en un contexto sanitario donde la detección temprana y el acceso oportuno a tratamiento siguen siendo retos en México. Según autoridades sanitarias, mejorar los programas de cribado y la educación pública son tareas pendientes que requieren coordinación entre instituciones y sociedad civil. Mina y su equipo funcionan como puente entre esas esferas, mostrando cómo la acción local puede aliviar deficiencias estructurales.
Sin desconocer los logros, Mina también reconoce límites: la demanda supera los recursos y la sostenibilidad depende de donaciones y apoyos puntuales. «Queremos llegar a más municipios, pero necesitamos mayor apoyo institucional y fondos constantes», señala. Esa reflexión invita a mirar políticas públicas con una mirada crítica y propositiva: fortalecer redes locales, invertir en detección y capacitar a personal de salud en trato digno.
Además del acompañamiento directo, Grupo RETO impulsa campañas de concientización y jornadas de detección que buscan reducir el estigma y fomentar la participación ciudadana. A nivel comunitario, su aporte ha sido doble: salvar y acompañar vidas, y al mismo tiempo educar a familias para que el cuidado sea una responsabilidad colectiva.
La historia de Mina Fernández, relatada a El Imparcial de Oaxaca, es un recordatorio de que la resiliencia no es un acto aislado sino una cadena de apoyos. Su trabajo muestra que transformar la adversidad en servicio público es posible, pero también que eso requiere compromiso sostenido de la sociedad y de las autoridades.
Para quienes quieran apoyar, Mina invita a sumarse como voluntario, participar en las jornadas de información y exigir políticas de salud más cercanas a las comunidades. «La esperanza crece cuando nos organizamos», concluye.
Este artículo recoge testimonios y datos ofrecidos por las personas entrevistadas y por fuentes institucionales mencionadas durante la conversación con El Imparcial de Oaxaca.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por El imparcialoaxaca .
