Higinio martínez asegura que el Senado sigue en marcha pese a comisiones sin titular
Ciudad de México. El presidente del Senado, Higinio Martínez, negó que la existencia de 10 comisiones de trabajo acéfalas ponga en riesgo la labor legislativa de la cámara. Según un comunicado del Senado de la República, Martínez sostuvo que los suplentes han asumido las responsabilidades y que la mesa directiva vigila que los temas prioritarios no se detengan.
La situación surgió porque varios titulares de comisión están de licencia por el proceso interno de Morena rumbo a las elecciones de 2027, y sus suplentes han tenido que integrarse a las mesas de trabajo para mantener el ritmo. «No vemos riesgo de que se altere o retrase la labor», dijo Martínez, de acuerdo con la versión oficial del Senado.
Para la ciudadanía, que espera leyes sobre salud, educación y justicia, la preocupación es sencilla: menos titulares puede significar agendas apretadas y más carga de trabajo para quienes quedan. Fuentes consultadas por El Universal señalan que en algunas comisiones las sesiones se han alargado y los suplentes siguen aprendiendo los expedientes, lo que puede ralentizar la discusión técnica de iniciativas complejas.
La posición de la presidencia del Senado es pragmática. Martínez insistió en que los mecanismos internos permiten suplir temporalmente las ausencias y que hay coordinación con las secretarías técnicas para priorizar dictámenes. No obstante, reconoció que la situación no es ideal y que es necesario mantener transparencia en la integración y funcionamiento de las comisiones.
Desde la oposición, senadores han pedido mayor información pública sobre quiénes presiden las reuniones y cómo se distribuye la carga de trabajo. El llamado es a publicar agendas claras y registros de votación para que la ciudadanía pueda supervisar que las decisiones se toman con legitimidad y no por atajos administrativos.
El desafío de fondo es político: equilibrar los tiempos del partido en procesos internos con la responsabilidad institucional de legislar. Si bien el Senado quiere mostrar que la máquina sigue funcionando, el impacto real se verá en el calendario de dictámenes y en la calidad de las discutidas iniciativas que afectan la vida cotidiana de la gente.
En ese sentido, organizaciones de la sociedad civil esperan que el Senado, además de afirmar su operatividad, ponga en práctica medidas concretas: publicación puntual de actas, acceso a sesiones y acompañamiento técnico a los suplentes para evitar rezagos en temas sensibles como presupuesto, salud pública y derechos sociales.
La fuente principal de estas declaraciones fue el Senado de la República; reportes de El Universal aportaron testimonios de senadores que muestran la tensión entre la agenda partidaria y la legislativa. Queda, por ahora, el compromiso de que las comisiones sigan trabajando y la promesa de transparencia para que la ciudadanía pueda comprobarlo.
Contenido y material gráfico conforme a lo difundido por La Jornada
